La Paz. El vicepresidente boliviano, Álvaro García Linera, afirmó que la nueva ley anticorrupción terminará con la idea de que el gobierno es una “fábrica de nuevos ricos”.

García señaló que el proyecto –que se prevé que la Asamblea Legislativa apruebe esta semana- sancionará severamente a quienes desvíen recursos del Estado para beneficio personal.

La autoridad enfatizó que "antes el Gobierno era una fábrica de nuevos ricos, quien llegaba al gobierno era el nuevo rico de la sociedad. Eso es lo que ha desangrado a la economía, ha devaluado la política. Esta es una ley que defiende al Estado, defiende a la sociedad, es muy contundente, es muy fuerte, es muy drástica, pero solamente con medidas drásticas se puede dar una señal para que el comportamiento y la mentalidad de la gente cambie", informó la Agencia Abi.

El gobierno de Evo Morales respaldó la Ley de Lucha Contra la Corrupción a principios de 2006 y fue aprobada en la Cámara de Diputados, sin embargo no fue vista por el Senado, que en ese momento estaba controlado por la oposición.

Una vez que la legislación entre en vigencia, tendrá carácter retroactivo, informó el gobierno, por lo que ex autoridades nacionales y departamentales podrán ser juzgadas.

"El que roba al Estado es un criminal que no pude tener justificación ni conmiseración y tiene que ser sancionado, esto es igual para todos, no importa el partido, la cosa es que si robó al Estado pague sus penas, y sus propiedades tendrán que ser afectadas y su situación personal también, pero no podemos perdonar", puntualizó el vicepresidente.