En la Cumbre Iberoamericana de Argentina, el vicepresidente Álvaro García afirmó que existe una “diplomacia imperial de espionaje y de conspiración” y que no temen a las revelaciones de los documentos estadounidenses sobre Bolivia y sus relaciones como con Venezuela.

Uno de los documentos estadounidenses revelados por WikiLeaks y difundido por el periódico El País, refiere que jefes militares bolivianos recibieron bonos del gobierno de Venezuela. El cable que habla de este tema fue emitido el 2008 desde La Paz, por el entonces embajador Philip Goldberg.

García no se refirió puntualmente a este caso, pero en su alocución en la Cumbre aludió a éste y a otros datos como el que el país del norte pidió a la presidenta argentina Cristina Fernández colaborar para que la democracia boliviana “llegue a buen puerto”.

“Hoy ha salido en algunos periódicos españoles una serie de referencias a Bolivia, a la relación con Venezuela, Argentina, Brasil y, según lo que informan esos documentos, hasta nuestras conversaciones personales, nuestro correo, nuestra respiración está controlada, pero no le tenemos miedo. La transparencia es la mejor defensa contra la conspiración”, afirmó.

En La Paz, el canciller David Choquehuanca evitó referirse a los últimos informes estadounidenses, donde se habla de bonos venezolanos a jefes militares.

La ministra de Lucha Contra la Corrupción, Nardi Suxo, informó que su colega de Defensa, Rubén Saavedra, debe procesar esa información. “Habrá que averiguar de dónde viene la información y, por supuesto, luego averiguar qué de cierto y qué hay de documentación y de pruebas”, expresó cuando se le consultó si el caso de los supuestos bonos a jefes militares puede ser corrupción.