Río de Janeiro. El vicepresidente de Brasil, Michel Temer, presentó este miércoles un recurso ante el Tribunal Superior Electoral (TSE) para que el proceso en su contra por supuestas irregularidades en la campaña electoral sea juzgado de forma separada al que afecta a la presidenta, Dilma Rousseff.

Temer es el primer colocado en la línea de sucesión de Rousseff en el caso de que prospere el juicio político al que se enfrenta la mandataria, que se dirimirá este domingo en la Cámara de los Diputados.

El TSE abrió diferentes procesos por irregularidades en la campaña con la que Rousseff y Temer lograron la reelección en octubre de 2014 como presidenta y vicepresidente de Brasil, respectivamente. Una sentencia condenatoria puede costarle el mandato a ambos.

El tribunal pretende unir los procesos a los que se enfrenta la candidatura conjunta de ambos y podría pronunciarse al respecto en el segundo semestre de este año o a inicios de 2017.

El vicepresidente solicitó que se establezca una diferencia entre las responsabilidades de Rousseff y las suyas. Así, alegó que no podían tener la misma responsabilidad en las cuentas de la campaña electoral y que si el tribunal decide que sí hubo irregularidades, estas fueron cometidas por los recaudadores de la campaña del gobernante Partido de los Trabajadores (PT) de Rousseff.

La denuncia salió después de que varios de los empresarios implicados en el gigantesco escándalo de corrupción de Petrobras denunciaran que financiaron la campaña electoral con dinero desviado de la petrolera. Si se comprueba, el tribunal electoral podría destituir a ambos de su mandato y convocar nuevas elecciones.

La presidenta y su número dos en el Ejecutivo rompieron relaciones recientemente después de que el Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), principal aliado del PT y del que Temer es presidente, anunciara su decisión de no dar más apoyo al Gobierno y pedir el juicio político contra la mandataria.

La apertura del juicio ya fue aprobada el lunes por una comisión parlamentaria y será sometida a votación el próximo domingo en el plenario de la Cámara de Diputados.

Si Rousseff es destituida, sería reemplazada por Temer, quien ya ha asegurado que está preparado para asumir la presidencia. El pasado lunes, por un supuesto error, divulgó un audio de 15 minutos en el que ensaya el discurso que pronunciaría de ser investido.