Moscú. El vicepresidente de Estados Unidos, Joe Biden, llegó este martes a Rusia para reafirmar dos años de mejoras en las relaciones bilaterales, coronados en febrero con la puesta en marcha del nuevo tratado de reducción de armamento nuclear START, de cara a las elecciones en ambas naciones.

La Casa Blanca y Rusia también desean avanzar hacia la cooperación tras décadas de disputas sobre la defensa con misiles.

La visita de Biden estará tapizada por las turbulencias en el mundo árabe, una posible fuente de fricción y que ambas partes han dicho que discutirán.

Mientras que el lunes, el presidente estadounidense, Barack Obama, miraba posibles opciones militares en Libia, Rusia remarcó que se opone a tal tipo de intervención.

El miércoles Biden se reunirá con el mandatario ruso, Dmitry Medvedev, y el jueves con el primer ministro, Vladimir Putin, quien gobernó entre el 2000 y el 2008 y es una figura importante del "tándem" de liderazgo en Rusia.

Putin podría utilizar las elecciones de marzo del 2012 para regresar al Kremlin. Algunos analistas han dicho que las oportunidades para conseguir mayores logros en los lazos irán en descenso, mientras los comicios se acercan en ambas naciones.

"Para Obama, es importante que no existan pausas en sus relaciones que podrían sugerir que no está funcionando el 'reinicio' (...), que se firmó el tratado de armas y que se acabó", dijo Viktor Kremenyuk, director asistente del instituto EEUU y Canadá de Moscú.

Rusia y Estados Unidos se comprometieron a fijar nuevos límites en sus arsenales nucleares dentro de su pacto START, que fue firmado en abril del 2010 por Obama y Medvedev y que entró en vigencia en febrero tras ser ratificado por legisladores.

El pacto, junto con la decisión de Obama de acabar con los planes del Gobierno de su antecesor, George W. Bush, para formar un escudo de misiles en Europa, ayudó a asegurar la aprobación del Kremlin para imponer nuevas sanciones en Irán por su programa nuclear así como de cooperación en Afganistán.

Biden dará señales de mejoras en los lazos comerciales al reunirse con empresarios en Skolkovo, un sitio a las afueras de Moscú, donde el Kremlin piensa crear un nodo de alta tecnología utilizando exenciones de impuestos y otros incentivos para atraer la inversión y nutrir la innovación.

Además se espera que Biden presida la firma de un acuerdo entre la firma aeronáutica estadounidense Boeing y su par ruso Aeroflot.