Beijing. Con aspiraciones parecidas y frente a desafíos comunes, China y Ecuador seguirán profundizando la cooperación bilateral y la encaminará hacia terrenos más amplios, afirmó Jorge Glas, vicepresidente de Ecuador, en una entrevista con Xinhua.

La decisión mutua de China y Ecuador de promover la cooperación y buscar la mejora del bienestar de sus ciudadanos ha determinado que el presente sea "el mejor momento de las relaciones bilaterales de toda la historia", indicó el jueves el político ecuatoriano, quien se encuentra de visita en China.

Recordando los 34 años desde el establecimiento de los lazos diplomáticos, Glas destacó el continuo desarrollo de las relaciones cooperativas apoyadas en el mutuo beneficio, la confianza política y la complementariedad de la estructura económica de ambas partes.

La cooperación bilateral en campos como la tecnología, la financiación, las infraestructuras, la energía o los recursos naturales, entre otras, ha cosechado unos logros muy importantes en beneficio de los dos países, indicó Glas.

El vicepresidente ecuatoriano añadió que los ejes de cooperación sino-ecuatoriana se están ampliando hacia la innovación e investigación, capacitación de talentos, transferencia de tecnología y conocimiento, inversión y creación de nuevos mecanismos de diálogo político o sectorial francos como plataformas de coordinación.

"Ecuador se está convirtiendo en un destino de inversión y cooperación financiera y de generación de infraestructuras para China", enfatizó Glas.

El vicepresidente ecuatoriano subrayó la estrategia nacional de desarrollo de adoptar un nuevo modelo de industrialización acelerada, enfocado en las industrias pesada y básica como la siderurgia, metalurgia y refinería de minerales. Estos sectores pueden generar oportunidades de otros procesos de industrialización, inversión y crecimiento, tanto para las empresas chinas que invierten en Ecuador como para el pueblo ecuatoriano.

Elogiando el éxito que ha obtenido China en la reforma y apertura durante más de tres décadas, Glas reconoció que Ecuador es un país que exporta principalmente productos primarios, como petróleo, productos agrícolas y acuarios, sin valor agregado y casi sin proceso de innovación.

Sin embargo, el país plantea industrializarse e independizarse económicamente, por lo cual espera continuar aprendiendo de la experiencia china de desarrollo, y contar su tecnología y sus recursos financieros, unos elementos que son importantes para crear su propio modelo de crecimiento y hacer realidad el "sueño ecuatoriano".

"En China se habla del 'sueño chino'. En Ecuador hablamos del 'sueño ecuatoriano'", al igual que en América Latina y el Caribe se habla de un "sueño latinoamericano", sostuvo Glas.

El vicepresidente explicó que el "sueño ecuatoriano" es construir un Estado de bienestar y dar oportunidades a todos sus ciudadanos, contar con un sistema educativo excelente, gestionar responsablemente los recursos naturales, con gran cuidado del medio ambiente, y en constante construcción para mejorar la calidad del empleo y la vida de la población.

"Es un sueño de soberanía, de una patria sin opulencia, pero con una profunda justicia social, con una profunda reducción de la pobreza y con oportunidades para todos los ecuatorianos", apuntó.

Glas señaló que un desafío que comparten China y Ecuador es el de mitigar la pobreza, eliminar la desigualdad social y mejorar la calidad de vida mientras reforman la estructura macroeconómica con el fin de mantener el crecimiento de manera sostenida.

Esta visión compartida une a los dos países en vía de desarrollo y les da fundamento para la cooperación. Glas confirmó que, hasta la fecha, unas 70 empresas chinas han entrado en el mercado ecuatoriano, algunas de las ellas con proyectos de grandes magnitudes, sobre todo en las industrias clave del petróleo, minería, energía hidroeléctrica e infraestructuras.

"Por ejemplo, la construcción de la Refinería del Pacífico, un proyecto de US$10.000 millones en el que participan dos importantes empresas chinas: el banco ICBC y la petrolera CNPC", apuntó.

Estas compañías chinas han tenido una curva de aprendizaje en Ecuador que ha ido madurando con el paso del tiempo, comentó Glas, quien apreció los esfuerzos que dedican estas firmas a familiarizarse, comprender y respetar las normas de protección medioambiental y laborales de Ecuador, así como a relacionarse con la comunidad local.

Glas calificó los vínculos entre China y Ecuador, al igual que los de China con América Latina y el Caribe, como una relación de profundo respeto, buena fe, mutuo respeto por la soberanía, mutuo beneficio y con el común denominador de la búsqueda del bienestar de los pueblos: "una relación que perdurará en el tiempo" y que "se va a seguir fortaleciendo".

En el nuevo escenario de un mundo multipolar y globalizado, el crecimiento económico, social y tecnológico de China hace que este país asiático juegue un rol protagonista en la geopolítica de una importancia cada vez mayor, opinó Glas.

En cuanto a la propuesta china de fundar un "Foro de Cooperación China-América Latina y Caribe", Glas afirmó que "Ecuador ve con entusiasmo estas oportunidades de diálogo con nuestra región".

Dada la influencia de China en la región, hace falta establecer un nuevo mecanismo de diálogo para fomentar la relación bilateral y multilateral entre China y la región, apuntó.

En la actualidad, China es el cuarto mayor socio comercial de Ecuador en el ámbito mundial. De acuerdo con estadísticas de las aduanas chinas, en los primeros once meses de 2013, el comercio bilateral totalizó US$3.360 millones, con un crecimiento del 2,1% interanual.

Ecuador es para China un importante mercado de proyectos de infraestructuras, destino de inversión y socio de cooperación energética en América Latina.