Guantánamo. Fiscales presentaron este lunes un video que mostraba a siete guardias intentando pesar a un reo canadiense en el centro de detención estadounidense en la Bahía de Guantánamo, y trataron de convencer a una corte de crímenes de guerra de que el joven no había sido maltratado.

Fiscales militares estadounidenses mostraron el video de 15 minutos como parte de su esfuerzo para debilitar las acusaciones de Omar Khadr, nacido en Toronto, respecto a que fue víctima de abusos bajo la custodia de Estados Unidos, tras ser capturado a los 15 años en un campo de batalla afgano.

El abogado estadounidense de Khadr dijo que el video, tomado por el personal de guardia de Guantánamo, efectivamente probaba las acusaciones de malos tratos por parte de las fuerzas de Estados Unidos.

El juicio de Khadr por cargos que incluyen asesinato y conspiración para actos de terrorismo partirá el martes en la base naval estadounidense en la Bahía de Guantánamo, Cuba.

Antes del juicio, el juez debe decidir si las confesiones de Khadr a sus interrogadores estadounidenses fueron obtenidas de forma ilegal mediante tortura y crueldad. La defensa le solicitó al juez descartar las declaraciones de Khadr.

Khadr, un hombre de 23 años que ya pasó un tercio de su vida en el centro de detención de Guantánamo, enfrenta cinco acusaciones que podrían dejarlo encarcelado de por vida.

El video muestra a Khadr, de entonces 19 años, rodeado por guardias en ropas de camuflaje y quienes le dicen que el Comité Internacional de la Cruz Ruja (CICR) ordenó que fuera pesado.

Khadr luchó y se resistió, señalando que debía ir al baño, luego lloró y dijo que había sido llevado a Guantánamo ilegalmente y era maltratado como parte de una guerra estadounidense contra el Islam.

"Las normas no hablan de capturar a un niño y privarlo de todos sus derechos (...) soy un animal?", preguntó Khadr. "Tarde o temprano, Dios tomará nuestra venganza y les enviará personas que los torturarán", agregó.

Los guardias retuvieron a Khadr por su cinturón durante la lucha. Se dirigieron a él por su número de prisionero, gritando "766, termine la resistencia".

Luego intentaron un nuevo acercamiento, diciéndole: "Todo lo que tienes que hacer es pararte en eso y ser pesado (...) Nada va a pasarte, nada malo".

Khadr es el más joven de los 176 prisioneros en Guantánamo.