En el último sexenio, la violencia generada por el crimen organizado ha causado 150 mil desplazados en México, de acuerdo con estimaciones de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH).

El presidente de la CNDH, Raúl Plascencia, señaló como “focos rojos” a Tamaulipas, Ciudad Juárez, Michoacán y Sinaloa, enclaves desde donde han tenido que salir mexicanos por miedo a la inseguridad.

Yucatán, el Distrito Federal, Jalisco, Querétaro y Aguascalientes, en tanto, son las entidades receptoras de estos desplazados.

“Esta situación coloca a las personas en la condición de tener que abandonar sus fuentes de ingreso e inclusive sus familias, su cultura, con el objetivo de protegerse ante la violencia que está viviendo”, advirtió.

En términos de violencia de hecho esta situación es inédita, aseguró el ombudsman nacional, toda vez que antes de 1994, por cuestiones de violencia no era un fenómeno que el país hubiera enfrentado, salvo durante la época de la Revolución y que se ha recrudecido de 2006 a la fecha.