El vocero de la demanda marítima, Carlos Mesa, consideró inadecuadas las recientes declaraciones del diputado chileno Jorge Sabag en las que aseguró que a su país le fue “mejor con armas que con diplomacia” y aseguró que no son aisladas. En ese contexto, dijo que le gustaría tener la certerza de que Chile acatará los fallos de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) en el caso de la demanda marítima, tal como lo hará Bolivia.

“Bolivia cumplirá y acatará ese fallo o esos fallos (de la corte), que es lo que nosotros creemos va a ocurrir. Nos gustaría saber que Chile vaya a hacer lo mismo, nos gustaría tener la absoluta certeza de que el Estado chileno va a respetar los fallos de la Corte Internacional de Justicia y que va a cumplirlos independientemente de su resultado”, sostuvo.

La preocupación fue expresada en respuesta a las declaraciones de Sabag, presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara de Diputados del Congreso de Chile, quien al comentar sobre la demanda en una entrevista en su país consideró que “a Chile le ha ido mejor con armas que con diplomacia”.

Ambos países asistirán desde el 4 al 8 de mayo a las audiencias orales en La Haya para defender posiciones sobre el recurso chileno para que la CIJ se declare incompetente para conocer la causa jurídica boliviana. Los jueces, tras escuchar la presentación y exposición de argumentos, definirán si rechazan o aceptan su jurisdicción sobre el caso.

Chile objetó la competencia de los jueces para tratar el caso, por lo que se abrió una etapa previa para definir una posición sobre el incidente para luego, en función a los resultados, ingresar o no al tema de fondo.

Mesa consideró que no es aislado lo ocurrido con Sabag, ya que en el pasado inmediato un ministro de Estado advirtió que tienen un Ejército preparado para defender su territorio. “Esas expresiones no parecen las más adecuadas a pocas días, a pocas horas de un encuentro internacional a nivel jurídico a través de la presentación de alegatos orales”, opinó.

“ Nuestra lógica, en consecuencia, es exhortar a que ambos países - nosotros lo tenemos muy claro- entendamos que esto no es un tema de acción inamistosa y, dos, que debemos ser capaces de aceptar los fallos y de cumplirlos sin ningún tipo de temor”, señaló el encargado de socializar en el contexto internacional los argumentos jurídicos e históricos de la causa boliviana.

El gobierno de Morales decidió llevar el diferendo a la Corte ante la falta de respuestas de solución chilenas a la demanda. El 24 de abril de 2013 fue presentada la demanda marítima ante el tribunal y el 15 de abril de 2014 fue entregada la Memoria que sustenta la causa en cuatro cuerpos: uno histórico, dos jurídicos y el cuarto de anexos.

Chile objetó la competencia de los jueces para tratar el caso, por lo que se abrió una etapa previa para definir una posición sobre el incidente para luego, en función a los resultados, ingresar o no al tema de fondo.

Mesa insistió además que el proceso no busca tocar ni directa ni indirectamente el Tratado de 1904 como pretende hacer ver Chile. “Está basada en los actos unilaterales del Estado chileno, de su política exterior, de los compromisos que sistemáticamente hizo durante más de 80 años en los que afirmó que tenía la disposición de dialogar para otorgarle a Bolivia un acceso soberano al mar”, aclaró en una conferencia de prensa tras el encuentro en el que Morales despidió a la misión rumbo a La Haya.