El Washington Post acusó de hipócritas a los países de la región que rápidamente condenaron el derrocamiento de Manuel Zelaya en Honduras pero guardan silencio sobre las "violaciones de la constitución" perpetradas por Daniel Ortega en Nicaragua.

En el caso de Honduras, la OEA y varios países de la región fueron "hipervigilantes" para defender la democracia, dice el Post en una editorial publicada este jueves.

"Pero ¿qué sucede en la vecina Nicaragua? Allí, el presidente Daniel Ortega, quien al igual que Zelaya es un populista de izquierda, ha usado decretos tajantemente ilegales, manipulaciones del sistema judicial y turbas violentas para allanar el camino a su reelección aunque ella está explícitamente prohibida por la constitución", dice el influyente diario.

Destaca que el secretario general de la Organización de los Estados Americanos, José Miguel Insulza, corrió para defender al mandatario ecuatoriano cuando este denunció un golpe de estado tras un confuso enfrentamiento policial, pero en el caso de Nicaragua, Insulza "ha guardado completo silencio".

"Insulza no tuvo nada que decir cuando la misma semana de los hechos en Ecuador, una autoproclamada corte suprema de Nicaragua, integrada totalmente por sandinistas, ordenó a la autoridad electoral aceptar a Ortega como candidato", dice el Post. El diario reconoce que el gobierno de Barack Obama ha denunciado las "manipulaciones" de Ortega, pero se pregunta por qué los "campeones de la democracia en Honduras" como el brasileño Luis Inácio Lula da Silva o la argentina Cristina Fernández de Kirchner han guardado silencio.

"Ello invita a preguntar si era realmente la democracia lo que estaban defendiendo en Honduras", dice el Post.