Hay una y media noticia mala y una noticia buena. La mala es que la segregación entre los inmigrantes hispanos en los EE.UU., respecto de la población de origen anglosajón y europeo, sigue igual que hace 30 años. La buena es que la segregación descendió fuertemente para los cubanos, puertorriqueños, colombianos, venezolanos y argentinos.

Parece una contradicción. No lo es. La “media noticia” mala es que la segregación total sigue intacta porque la segregación de la comunidad mexicana es la que arrastra la estadística total de los latinos.

Así lo afirma el fascinante reporte Hispanics in the United States: Not Only Mexicans, trabajo de los investigadores John R.Logann y Richard N.Turner de la Universidad de Brown: “Todos los grupos, excepto los mexicanos ha experimentado una disminución sustancial de la segregación, respecto de los blancos no hispanos desde 1990. La opinión común es que la segregación hispana es inmutable debido al alto volumen de la inmigración continua. Sin embargo, la segregación está cayendo, tanto para la inmigración de crecimiento más lento de puertorriqueños y cubanos, como  para gran parte de los inmigrantes de crecimiento más rápido como dominicanos, centroamericanos y sudamericanos”.

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El peso de los mexicanos se explica porque -a 2010- 50,5 millones de los habitantes de EE.UU. eran de origen latino, pero de ellos casi 32 millones provenían de México. Un crecimiento del 132% comparando con 1990.

En ese marco de cantidad, el fenómeno novedoso de los “New Latino Groups” (latinos no mexicanos, puertorriqueños ni cubanos) todavía posee un peso pequeño. Aún así impresiona. Los hondureños, con un aumento de 383% (de 131 mil pasaron 633 mil), y los guatemaltecos (de 268 mil en 1990 alcanzaron su primer millón hoy), lideran el alza inmigratoria. Pero los peruanos (de 131 mil a 531 mil) y los ecuatorianos (191 mil a 564 mil) van no muy atrás. Los “Nuevos Latinos” son ahora más de 8 millones (eran menos de 3 millones en 1990).

¿Por qué se mantiene la segregación de los mexicanos? Por un lado, su enorme cantidad los lleva establecerse en barrios que son totalmente habitados por ellos y sus descendientes. El éxito económico es la otra causa. El 25,5% de los inmigrantes mexicanos vive bajo la línea de pobreza (sólo los guatemaltecos y dominicanos son más pobres) y su educación media y superior es más baja que la casi todo el resto.

En cambio, “los cubanos y sudamericanos se destacan por su alto grado de éxito económico. Este éxito se traduce en niveles moderados de segregación de los blancos, aunque los miembros de ambos grupos todavía tienden a vivir en barrios donde los blancos no hispanos son superados en número por los hispanos”, explica el estudio.