La Habana. Estados Unidos está perdiendo confianza en el papel de los disidentes tradicionales en Cuba, según un cable diplomático filtrado por WikiLeaks que sugiere un cambio en la estrategia para presionar por cambios en la isla de gobierno comunista.

El análisis enviado en abril del 2009 por la Sección de Intereses de Estados Unidos en La Habana describe a la oposición cubana como un grupo desconectado de la sociedad, polarizado y a menudo manipulado por la Seguridad del Estado.

"Creemos que es la nueva generación de 'disidentes no tradicionales' como (la bloguera) Yoany Sánchez, (es) la que podría tener una mayor impacto de largo plazo en la Cuba de la era pos Castro"

"Sin una verdadera epifanía entre los líderes de la oposición y una disminución de la represión oficial de sus actividades, es improbable que el movimiento tradicional de disidentes reemplace al gobierno cubano", dice el cable publicado el jueves por el diario español El País.

"Los sucesores inmediatos más probables del régimen de Castro vendrán probablemente de entre los funcionarios de rango medio del mismo gobierno", añadió el texto firmado por el jefe de la misión estadounidense en Cuba, Jonathan Farrar.

Estados Unidos ha destinado decenas de millones de dólares a apoyar a la oposición cubana desde la revolución que llevó a Fidel Castro al poder en 1959 y transformó la isla en una nación socialista.

Las autoridades comunistas de Cuba acusan rutinariamente a los disidentes de ser "mercenarios" a sueldo de su enemigo ideológico.

El cable dice que muchos disidentes están más preocupados por conseguir dinero que en llevar sus propuestas a sectores más amplios de la sociedad cubana.

"Una organización política dijo bastante abierta y francamente al jefe de la misión que necesitaba recursos para pagar salarios y le presentó un presupuesto con la esperanza de que la Sección de Intereses pudiera cubrirlo", dice el texto.

Los diplomáticos estadounidenses en La Habana dicen que los disidentes representan la conciencia de Cuba y recomiendan seguir apoyándolos.

Sin embargo, reconocen tener "pocas evidencias" de que los disidentes representen a miles de cubanos, como ellos aseguran. Los líderes del movimiento son viejos y no conectan con los jóvenes, señalan los diplomáticos estadounidenses.

El cable dice que una nueva generación de blogueros y artistas son hoy más efectivos y populares que los disidentes a la hora de cuestionar el sistema.

"Creemos que es la nueva generación de 'disidentes no tradicionales' como (la bloguera) Yoany Sánchez, la que podría tener una mayor impacto de largo plazo en la Cuba de la era pos Castro", señala el cable.