En mayo de 2006, una vez reelegido con el 62,2% de los votos totales, el entonces presidente Álvaro Uribe se mostró dispuesto a buscar caminos de paz con dicha guerrilla. Entonces el tema comenzó a moverse con fuerza en casi todos los medios políticos, académicos y, por supuesto la embajada de Estados Unidos en Colombia no podía ser la excepción.

Un cable fechado el cinco de junio recoge las opiniones de diferentes expertos sobre los que tradicionalmente habían sido los puntos claves de discusión de las Farc, cuáles podrían ser los de la coyuntura de ese año y cuáles serían las reales posibilidades de llegar a unos diálogos efectivos con esa guerrilla.

El cable menciona académicos y excomisionados de paz que analizan la situación. Llama la atención que entre los consultados está un ex comandante de las Farc, quien al parecer muestra una posición mucho más dura que otros de sus interlocutores sobre la posición del gobierno frente a la guerrilla.

Alias ‘Nicolas’ es claro en advertir que no se puede hablar con las Farc con mano blanda, ni con cese de las actividades militares. Aunque todos los consultados coinciden en que al gobierno no puede ser indulgente “irónicamente fue el ex comandante de las Farc ‘Nicolas’ quien fue el más enfático sobre este punto: "presión militar continua es esencial… para mostrarles a las Farc que no hay absolutamente ninguna posibilidad de que puedan tomar el poder por la acción militar”, señala el cable del embajador William Wood.

De los temas políticos y económicos de la posible agenda de las Farc, los expertos pasan al análisis de los posibles negociadores y coinciden en que ‘Manuel Marulanda’, ‘Tirofijo’ –máximo líder y fundador, que murió en 2008- tiene la última palabra en el proceso.

La edad de ‘Tirofijo’, no obstante, genera alguna inquietud entre los consultados. Por estar cerca a los 80 años, al interior de las Farc se habla ya del asunto de la sucesión y se barajan los nombres de los posibles candidatos a asumir el liderazgo, inclusive en las negociaciones.

Los miembros de orígenes campesinos (como ‘Marulanda’ y el ‘Mono Jojoy’) tienden a ser más pragmáticos, mientras que los de origen urbano y educación más alta (ejemplo, ‘Alfonso Cano)’ son más radicales y tercos, dice uno de los consultados.

Alias ‘Nicolas’ resumió que el “‘Mono’ era pragmático sólo porque no cree en negociaciones; él es un hombre de acción. ‘Cano’ jamás negociaría, por la razón opuesta: que él es demasiado político… Iván Márquez estaría dispuesto a la paz, pues ha dicho que después de 40 años de pelear es tiempo de terminar con todo esto pero sin traicionar los principios marxistas”

Es entonces cuando el desmovilizado excomandante de las Farc lanza su propuesta: “… el Ejército debería capturar a ‘Cano’ y al ‘Mono’, para permitirle a Márquez respirar y liderar”.

La propuesta de ‘Nicolás’ no le merece demasiados comentarios al embajador Wood, más allá de su sorpresa porque el más radical del grupo, en el tema de la acción militar, sea precisamente un exguerrillero.

Casi dos años después, la administración de Uribe bombardeó un campamento de las Farc en territorio ecuatoriano en donde se encontraba el miembro del secretariado de las Farc ‘Raúl Reyes’ -lo que generó un conflicto diplomático de grandes dimensiones- y un par de meses más tarde se conoció de la muerte de ‘Manuel Marulanda’, ‘Tirofijo’, supuestamente por causas naturales.

En septiembre del 2010 fue dado de baja alias el ‘Mono Jojoy’ y ahora los esfuerzos están encaminados a la captura o muerte del máximo cabecilla ‘Alfonso Cano’.

Desde que el actual presidente Juan Manuel Santos era ministro de la Defensa los altos mandos militares han dejado en claro que su misión es atacar altos objetivos estratégicos.

Luego de algunos tímidos acercamientos entre las partes, en octubre de 2006 explotó un carro bomba en la Universidad Militar Nueva Granada y el presidente Álvaro Uribe descartó cualquier acuerdo con el grupo guerrillero.