Managua. El ex presidente Manuel Zelaya acusó en Nicaragua a Estados Unidos de promover la impunidad en Honduras y de impedir la reconciliación nacional con su papel durante la crisis política de 2009 y se declaró "perseguido y desterrado", durante un encuentro con el presidente Daniel Ortega y miembros de la resistencia en Managua, informó el portal sandinista El 19.

"Esa posición de los Estados Unidos en Honduras nos ha hecho mucho daño y nos impide la reconciliación para el pueblo hondureño. No gana nada los Estados Unidos al apoyar un proceso de violencia de la derecha para derrocar gobiernos legítimos y gobiernos progresistas", sostuvo el ex mandatario, destituido por el Congreso Nacional por promover la derogación de la actual Constitución de la República.

Zelaya, actual diputado por Honduras ante el Parlamento Centroamericano, criticó que el congreso haya otorgado una diputación vitalicia al ex presidente Roberto Micheletti, mientras "el presidente legítimo está siendo perseguido y desterrado en su propia patria".

El ex gobernante arribó a Nicaragua para "analizar la situación de crisis" de Honduras con representantes del Frente Nacional de Resistencia Popular (FNRP), según informó Enrique Flores Lanza, quien fue su ministro de la Presidencia y se encuentra en Managua desde mediados de esta semana.

"Mel" expresó la urgencia de buscar la reconciliación en Honduras "sin dejar impunes las violaciones a los derechos humanos, los asesinatos y las persecuciones contra el pueblo".

Aseguró que en Honduras no se respeta a la oposición, a tal grado que obligan a mantenerse en el exilio y desterrados a muchos otros hondureños y pidió al presidente Porfirio Lobo que se permita a la oposición "participar en la vida nacional".

Sobre el diálogo convocado por Lobo y al que por instrucciones suyas se negó a participar el FNRP, Zelaya manifestó de forma contradictoria que "es necesario, pero no debe ser sólo entre los golpistas, tiene que ser un proceso de fraternidad nacional y reconciliación, y si se nos excluye, eso no es un diálogo, es un monólogo".

El portal sandinista publica una foto de Zelaya y miembros del llamado frente de resistencia hondureño con Ortega y la esposa de éste, Rosario Murillo, secretaria de comunicación y ciudadanía en la que ambos sostienen una bandera de esa organización hondureña.

Zelaya manifestó su agradecimiento a Ortega por el apoyo y solidaridad del pueblo y gobierno de Nicaragua y señaló que "la tragedia que ha vivido Honduras no queremos que la viva ningún país", dijo el portal sandinista.