El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, sostuvo que los servicios de inteligencia de su país aún son débiles y obedecían hasta hace poco instrucciones de la CIA.

Rafael Correa sostuvo que en marzo de 2008, cuando se registró el ataque de Colombia sobre un campamento de las FARC en territorio ecuatoriano fronterizo, la seguridad de Ecuador informó primero a la embajada estadounidense que a su gobierno. “Ahí nos damos cuenta de que esta unidades recibían presupuesto de Estados Unidos", sostuvo en entrevista al diario mexicano Reforma.

De acuerdo al presidente ecuatoriano, la situación no varió demasiado en los últimos meses y eso se reflejó en que para el día de la revuelta policial en Ecuador, el 30 de septiembre, hubo “traición” de sectores de la policía y del ejército de su país.

Papel de medios de comunicación. Correa también fustigó el papel de algunos medios, como CNN, que a juicio del presidente, se hacen eco de sectores conservadores respecto a negar que hubo un intento de golpe de estado.

“Niegan el intento de asesinato del presidente, niegan que estuve secuestrado, dicen que esto es un show. ¿Quién se puede tragar esa piedra de molino? Ahí están las pruebas, ahí están los muertos, ¡por Dios!”, sostuvo Correa al diario mexicano.

Finalmente, Correa también denunció que los gobiernos del cambio en América Latina viven en una "conspiración permanente", citando el caso de los golpes de estado sufridos por Hugo Chávez en 2002 y Manuel Zelaya en Honduras en 2009. 

Correa el 30 de septiembre, estuvo durante varias horas en un hospital donde se había refugiado tras ser agredido cuando intentaba aplacar la protesta, que dejó 10 muertos y 274 heridos.

El mandatario fue rescatado en un operativo de soldados y policías leales, en medio de un fuerte tiroteo.

* Con información de El Tiempo.