Un departamento de 62 metros cuadrados con sala, comedor, cocina, un dormitorio y un baño en Bélgica, el país natal de su esposa, Anne Malherbe, adquirió el primer mandatario, Rafael Correa, con el dinero que recibió en el 2010 como indemnización por “daño moral” tras el juicio que siguió contra el Banco Pichincha.

En Vilcabamba, donde cumplió ayer una agenda de visitas, Correa justificó la transferencia del dinero a una cuenta bancaria de ese país, aunque en un oficio dirigido al asambleísta emepedista Jorge Escala, Servicio de Rentas Internas (SRI) indicó que es de Alemania.

“Con este cheque abro una cuenta en el Banco del Pacífico y pido una transferencia, no a Alemania (¿yo qué tengo que ver con Alemania?)... de 250 mil euros, que al tipo de cambio US$1,33 por euro, eran 330 y pico mil que es lo que saca el periodicazo”, dijo, refiriéndose a las publicaciones de la prensa.

Agregó que ese monto se depositó en una cuenta de su esposa para cancelar la vivienda. “No es que he sacado capitales para tenerlos afuera como dice la mala fe. No es Alemania, es a Bélgica, lugar de nacimiento de mi esposa, nacionalidad de mis hijos, donde mi familia va a pasar vacaciones, donde posiblemente vayan a estudiar mis hijos”, aseguró él.

Luego exhibió documentos del SRI y la Superintendencia de Bancos que certificarían que efectuó un pago de US$6.640 por el impuesto a la salida de divisas, que él mismo impulsó a través de la Ley de Equidad Tributaria, aprobada por la Asamblea Constituyente en el 2007.

Según Correa, el departamento costó 217 mil euros (alrededor de US$288.600). “Es el más barato que pude encontrar. Tiene vista al parqueadero”, dijo sin precisar la dirección por cuestiones “de seguridad”.

El presidente había dicho que si el pueblo ecuatoriano así se lo pedía, podría donar el dinero que obtuviese al ganar la querella al banco. “Pero mi principal deber es darle seguridad económica a mi familia que ha sufrido por eso”, dijo.

El secretario jurídico de la Presidencia, Alexis Mera, comentó que tal transferencia fue legítima. “Él está casado con una extranjera y por lo tanto tiene sus depósitos afuera por sus razones, no tiene nada de ilegal. Son dineros legítimamente adquiridos”, reiteró.

El martes pasado, en cambio, el canciller Ricardo Patiño señaló que es “una indelicadeza” preguntarle al presidente el destino de esa transferencia.

“Es como que yo le pregunte a usted (dirigiéndose al periodista) si tiene recursos. Si pone a su hijo en una escuela o en otra escuela; o si se va a comer al Burger King o se va a comer las Menestras del Negro... Sería muy indelicado, como preguntarle a usted por qué la dueña de la empresa se va de vacaciones a un sitio u otro. Eso tiene que ver con el fuero personal”, señaló el ministro.

En tanto, el asambleísta Galo Lara (SP) envió cartas al mandatario y a Jens Schuetrumpf, director del Berenberg Bank, donde este envió el dinero, para que entreguen información respecto de la transferencia.

Textual: lo que comentó. “El gobierno no permitirá el absurdo de que el dinero y ahorro de los ecuatorianos, tan necesario para sacar adelante el país, esté afuera y de que un país tan pobre como Ecuador esté financiando a Miami”.