El presidente del Tribunal Constitucional de Bolivia, Ruddy Flores, renunció hoy a su cargo, pero no a su condición de magistrado, agobiado por una serie de críticas luego de que el mismo revelara que sus llamadas eran grabadas y posteriormente lo desmintiera atribuyendo el hecho a una malinterpretación periodística.

El magistrado deja la titularidad del cargo de presidente antes de cumplir el período de tres años para el que fue elegido a inicios de 2012.

Ahora la Sala Plena del Tribunal Constitucional deberá elegir a su sucesor en el cargo.

Ratificó que sus declaraciones fueron tergiversadas, y que él nunca aseguró que sus llamadas estaban siendo grabadas por los servicios de inteligencia del Ministerio de Gobierno.

Flores deja el cargo de presidente de la máxima instancia de control constitucional pero no su cargo como magistrado, para el que fue elegido en octubre de 2011.

Dejó claro que en el Tribunal Constitucional se actúa con transparencia y no había presión de ningún tipo desde el Organo Ejecutivo, como denunció el magistrado indígena Gualberto Cusi.

Por su parte, el vicepresidente Alvaro García aseguró este miércoles que la justicia en Bolivia da "vergüenza" por hechos como la "microcorrupción" y la retardación, por lo que demandó a sus autoridades trabajar en mejorar su imagen.

También rechazó las denuncias del presidente del Tribunal de "pinchazos" (espionaje) telefónicos, y pidió dejar de hacer política.

"La clave es una revolución moral al interior del órgano judicial. Hoy por hoy están aplazados, hoy por hoy da vergüenza la justicia, como daba vergüenza hace 10 años, y hoy por hoy estos elegidos por el pueblo tienen la obligación de responder ante ese voto popular mediante más trabajo, más ética, control y sanción a los corruptos y celeridad en los procesos", demandó.

Las máximas autoridades judiciales fueron elegidas mediante el voto ciudadano, pero en criterio del gobierno no mejoró la aplicación de la justicia.

El presidente Evo Morales expresó que la incorporación de profesionales de poncho y sombrero en este órgano judicial no generó ningún cambio.

En el Tribunal Constitucional se desató un conflicto entre su ahora ex presidente y el magistrado Gualberto Cusi.

Flores rechazó las declaraciones del lunes sobre supuestos "pinchazos" telefónicos y la de Cusi, quien denuncia injerencia del gobierno en las decisiones sobre constitucionalidad.

El presidente del control constitucional ratificó que sus declaraciones fueron descontextualizadas y usadas políticamente.