Moscú. Rusia lanzó este sábado uno de los últimos satélites necesarios para completar su sistema de navegación espacial, con el que Moscú espera desafiar al Sistema de Posicionamiento Global (GPS, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos.

El satélite Glonass-K, que fue lanzado poco después de las 06.00 hora local (0300 GMT), alcanzó su órbita, según Aleksei Zolotukhin, portavoz de las fuerzas espaciales del ministerio de Defensa.

Su lanzamiento tuvo lugar "según lo planeado", dijo Zolotukhin. "Se han establecido comunicaciones telemétricas estables con la nave espacial", indicó.

Tras la humillante pérdida de tres satélites el año pasado, se prevé lanzar otros dos en 2011 para completar el proyecto de US$2.000 millones (1.349 millones de euros) que el primer ministro de Rusia, Vladimir Putin, ha dicho dará al país "soberanía en la navegación por satélite".

Moscú espera que el sistema de navegación Glonass suponga una revolución en el consumo de tecnología nacionales, con aplicaciones en teléfonos móviles y automóviles.

En diciembre del 2010, se lanzaron otros tres satélites Glonass que cambiaron de rumbo y se estrellaron en el océano Pacífico cerca de Hawái, costando a Moscú cerca de US$160 millones y retrasando el proyecto alrededor de seis meses.

Sin el Glonass, el Ejército ruso teme encontrarse a merced de Estados Unidos, que podría bloquear o difuminar su señal GPS en un momento de crisis, alegatos que se hicieron frecuentes durante la guerra del 2008 entre Georgia y Rusia.