El candidato opositor a la presidencia de Brasil José Serra atacó este lunes en un debate a la oficialista Dilma Rousseff por casos de corrupción, pero no logró darle un golpe decisivo ya que un nuevo sondeo mostró que Rousseff mantuvo su ventaja antes del balotaje.

En el debate hubo pocas menciones a valores morales, un tema que había dominado la campaña desde que votantes religiosos, especialmente cristianos evangélicos, se alejaron de la campaña de Rousseff después de la votación de primera ronda del 3 de octubre.

El nuevo sondeo de Vox Populi, que fue publicado este lunes por el sitio en internet iG, mostró que Rousseff ahora tiene un mayor respaldo que Serra entre los votantes religiosos, incluidos los cristianos evangélicos.

Vox Populi habló con 3.000 personas entre este sábado y domingo para el sondeo, que tiene un margen de error de 1,8 puntos porcentuales. Un 6% de los ciudadanos planea votar en blanco, mientras que un 7% sigue sin responder o dice que no se ha decidido.

Manteniendo la ventaja. Rousseff tendría unos 14 puntos porcentuales de ventaja, con un 57% de apoyo contra el 43% de Serra una vez que se descuenten los votos blancos y nulos, como se hace en el día de la elección, según el sondeo Vox Populi.

Un sondeo de Datafolha mostró la semana pasada a Rousseff con un 12% de ventaja, gracias a que tiene un 56% de la intención de voto, frente a un 44% de Serra, una vez descontados los votos blancos y nulos, como sucede el día de las elecciones.

Acusaciones cruzadas. Rousseff respondió a Serra durante el debate de este lunes por las privatizaciones de firmas estatales brasileñas en la década de 1990, las que apoyadas por inversores aunque fueron impopulares entre los votantes, acusando a Serra de buscar dejar a firmas privadas las recientemente descubiertas reservas de petróleo frente a la costa.

"La diferencia entre nosotros, candidato Serra, es que nosotros creemos que Brasil tiene la capacidad" de explotar las reservas en aguas profundas.

La ventaja de Rousseff sugiere que sólo una sorpresa, como un gran escándalo que la vincule directamente a un caso de corrupción, podría impedir que se convierta en la primera mujer presidenta de Brasil.

Rousseff tuvo un 49% de intención de voto en el sondeo de la empresa Vox Populi publicada por el sitio en internet iG, en línea con otros sondeos que muestran que Rousseff se aleja de Serra después de una semana difícil para su campaña.

Serra, quien había aprovechado las dudas de los votantes sobre los valores morales de su rival y su relación con un reciente escándalo de corrupción, atacó a Rousseff por la reciente renuncia de una de sus máximas colaboradoras, quien fue acusada de crear un ardid de sobornos.

"Su mano derecha era una mujer que construyó una enorme red de corrupción y actualmente está bajo investigación por eso", dijo Serra, quien hizo reiteradas referencias a la relación del gobernante Partido de los Trabajadores con el ex presidente Fernando Collor de Mello.

"Tengo 40 años de servicio público, yo nunca he tenido un escándalo entre quienes me rodean", agregó.

Sus duras palabras en el debate nocturno, que no comenzó hasta las 23.00 hora local, tienen pocas oportunidades de restar impulso a Rousseff antes del balotaje del 31 de octubre.

Los debates han presentado pocos momentos relevantes en la carrera presidencial de Brasil. Un sondeo reciente del grupo Datafolha mostró que sólo un 25% de los consultados dijo que los había visto.

La campaña de Rousseff ha tenido éxito al cambiar la atención de la campaña de sus controvertidas declaraciones sobre el aborto y la religión hacia la creciente economía bajo el Gobierno de su mentor, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva.

Las encuestas anteriores a la primera vuelta del 3 de octubre sobreestimaron su ventaja y no lograron predecir correctamente a una gran proporción de votantes de Marina Silva, que restó a Rousseff los votos que necesitaba para obtener una mayoría absoluta en primera ronda.

El ex gobernador del estado de Sao Paulo tiene un último debate en televisión el viernes para lanzar un ataque de último minuto contra Rousseff.