La Paz. Se mantiene el clima de incertidumbre en Bolivia con ciudadanos que piden regresar al país por el temor a la amenaza nuclear que se cierne sobre la  nación asiática.

Según fuentes a las que accedió el diario La Razón, esos residentes buscan que la Embajada de Bolivia en Japón los tome en cuenta en un eventual plan de repatriación, no siempre motivados por su exposición ante la tragedia que padece parte del país.

Consultada al respecto, la jefa de Comunicación de la Cancillería, Consuelo Ponce, dijo que cualquier petición en ese sentido será evaluada cuando se sepa oficialmente de ese interés y se determine la situación de riesgo a la que están expuestos dichos connacionales.

“No descartamos ninguna acción de rescate, pero necesitamos saber el grado de vulnerabilidad de quienes quieren volver”, afirmó en contacto telefónico con este medio.

Según se supo, la petición fue planteada a la embajada en Tokio, a una semana del terremoto, el tsunami y el accidente nuclear que sacuden a Japón. Sin embargo, las autoridades no tomaron una decisión sobre los casos.

Ponce adelantó que el lunes la Cancillería pondrá en marcha un plan con el objetivo de hacer un inventario acerca de la situación de los bolivianos en la nación asiática. La idea es habilitar una línea gratuita de teléfono, para familiares en Bolivia y Japón, y hacer un registro “mucho más riguroso”, y bajo un formulario, sobre los interesados en regresar al país.

Desaparecidos. Pero la preocupación de la representación boliviana en Japón está centrada ahora en la situación de cuatro “probables desaparecidos”. Una de ellos, María Margarita Foster Tejada, comunicó su reaparición a través de su hermana Elizabeth, en la cancillería.

La información fue conocida de parte del viceministro de Relaciones Exteriores, Juan Carlos Alurralde, quien, no obstante, informó que todavía no se sabe el paradero de Freddy Ángel Soria Céspedes, Rubén Edwin Altamirano Araoz, Ingrid Ikeda Parada y la hija de ésta Mía Susuki. En esta lista no está contemplado Yosi Susuki, ciudadano japonés esposo de Ingrid.

El viernes, La Razón informó sobre la situación de incomunicados de los tres parientes últimos. La prima de la mujer, Paola Acacigüe, dijo que sus deudos no se comunicaron con Bolivia desde el 11 de febrero, día en que un sismo sacudió al Japón, con un saldo de fallecidos y desaparecidos que aún no tiene un dato final.

Fuentes del gobierno señalaron que una eventual repatriación de bolivianos será complicada, considerando que no existe un avión apto para una cobertura interoceánica.

Dijeron que los aviones de Transporte Aéreo Militar (TAM) apenas tienen una autonomía de vuelo de tres horas, lo que hace insuficiente su uso para el caso. El presidente Evo Morales instruyó ayer mayor atención a la situación de los bolivianos en Japón.

La familia de Ingrid Ikeda, su hija Mía y su esposo Yosi Susuki se expresó preocupada, aunque con muchas esperanzas, acerca de la situación de incomunicados de sus deudos. Buscan encontrarlos por todos los medios.