Lima. Andina. El embajador Hugo de Zela Hurtado afirmó hoy el acuerdo alcanzado entre Perú y Chile para desminar la frontera terrestre “favorece la confianza” entre ambos países y la amplia relación que existe entre la población que vive en Tacna y Arica.

El ministro de Relaciones Exteriores de Perú, Rafael Roncagliolo, anunció en viernes en Colombia un acuerdo con Chile para el retiro de las minas antipersonales instaladas en el pasado en la zona de frontera de ambos países.

“Esto beneficia y tonifica, diría yo, la relación fronteriza peruano chilena”, declaró a Andina.

Destacó que esta decisión permitirá cuidar la vida de las personas que viven en la zona fronteriza, porque las minas “constituyen un peligro permanente” para la población tanto del lado peruano como del lado chileno.

“Es un camino más hacia adelante en la ruta de cordialidad que norman las relaciones fronterizas peruano-chilenas”, subrayó.

Refirió que las relaciones entre Tacna y Arica, difieren mucho de las relaciones entre Lima y Santiago, por el amplio intercambio comercial, turístico y social, que beneficia a las poblaciones de ambas ciudades.

“Porque una situación es vivir en una frontera donde se transita diariamente por diferentes motivos en forma permanente, y otra es la relación entre las capitales de los países”, dijo.

También señaló que el acuerdo logrado para retirar las minas, robustece la confianza de ambos países y se puede interpretar como un paso más en la integración y madurez de las relaciones bilaterales.

Indicó que la decisión chilena de iniciar el desminado, revela que se habría allanado los escollos respecto al financiamiento para hacerlo, habida cuenta que un tiempo atrás, uno de los ministros del gabinete del presidente chileno Sebastián Piñera, señaló que buscaban los recursos económicos para iniciar el retiro de las minas.

“Eso nos hace suponer obviamente que ya han conseguido el financiamiento”, dijo.

Perú y Chile mantienen un diferendo en la Corte Internacional de Justicia de La Haya para definir la frontera marítima, y los presidentes de ambos países han adelantado que acatarán la decisión que adopte el tribunal el próximo año.