Perugia. Un proyecto de ley para combatir el cambio climático que será presentado el lunes en el Congreso estadounidense tiene una posibilidad del 50 por ciento de ser aprobado, dijo el ex vicepresidente de Estados Unidos Al Gore.

La aprobación de una "ley significativa" podría impulsar un acuerdo para un tratado climático mundial de Naciones Unidas en una reunión en noviembre y diciembre en México, agregó Gore el sábado en una entrevista con Reuters.

"Había esperado que aprobaran la legislación el año pasado, y luego antes este año, y ahora espero que la aprueben antes del final del año", declaró.

"Creo que hay una posibilidad 50-50", dijo el veterano ambientalista cuando se le preguntó si el Senado aprobaría la ley.

Se espera que el proyecto frene las emisiones de carbono de plantas de electricidad y que imponga un costo sobre los combustibles para el transporte, pero tiene muchos oponentes republicanos que comparan estas medidas con impuestos.

Gore ayudó a negociar el actual Protocolo de Kyoto para reducir los gases invernaderos en 1997, pero luego el Congreso estadounidense falló en ratificarlo, dejando a su país como único gran país desarrollado fuera del pacto.

La administración del presidente Barack Obama quiere una ley climática nacional para coordinar la acción del país, lo cual elevaría las posibilidades de ratificación de un pacto sucesor a Kyoto.

La actual ronda de Kyoto expira en el 2012.

"Excelente posibilidad". Una cumbre climática de la ONU en diciembre en Copenhague incumplió las expectativas, al no lograr acordar un nuevo tratado ni fijar metas de emisiones de carbono vinculantes para las naciones desarrolladas.

"Si Estados Unidos toma medidas, cambiará las perspectivas de un tratado mundial drásticamente", dijo Gore, en un alto de una conferencia sobre periodismo en Italia.

"Si el Senado aprueba la acción, aprueba una ley significativa este verano (boreal), entonces creo que tiene una excelente oportunidad de éxito en la negociación del tratado en diciembre próximo", añadió.

Gore fue crítico de las compañías de combustibles fósiles.

"Las compañías de petróleo y carbón tienen mucho poder político, tienen mucho dinero y mucha influencia", dijo Gore.

Quemar petróleo y carbón es una gran fuente de dióxido de carbono o de gases invernaderos, que es responsabilizado por el calentamiento global.

Gore compartió el Premio Nobel de la Paz con el Panel Intergubernamental de Cambio Climático de la ONU (IPCC) en el 2007, por su trabajo en campañas para alertar al mundo del cambio climático.