Gualeguaychú. El puente general San Martín será el centro de dos marchas este domingo por la tarde cuando los piqueteros de Gualeguaychú y ciudadanos de Fray Bentos se manifiesten defendiendo sus intereses días después del fallo de La Haya por el conflicto binacional por la planta UPM (ex Botnia).

La policía montó un dispositivo de seguridad especial para evitar que se produzcan desbordes. Contará con 100 efectivos que tiene la orden de impedir el ingreso de manifestantes a Fray Bentos.

Este sábado, los activistas de Gualeguaychú aseguraron que no cruzarán a Uruguay tras la marcha. Los piqueteros indicaron que algunos funcionarios uruguayos buscan "amedrentar y meter miedo a la gente para que no participe" de la protesta.

Según dijo al canal argentino TN, el asambleísta Roberto Marchesini esta es “la sexta marcha” que convoca la Asamblea y “nunca” se registraron hechos de violencia.

“El gobierno de Uruguay está tratando de ensuciar la marcha. Están tratando de amedrentar, de meter miedo a la gente para que no participe”, según publica el sitio lanacion.com.

También existe temor por parte de los activistas por un posible choque que se pueda generar entre los integrantes de la Asamblea y los fraybentinos que realizarán una contramarcha del lado uruguayo.

"No hay ninguna posibilidad de pasar al otro lado. Nosotros somos respetuosos, cumplidores de los compromisos que tomamos", afirmó el activista.

Según publica el portal del diario Clarín de Argentina, se espera que miles de gualeguaychenses participen de la movilización.

Por su parte, en Fray Bentos los perjudicados por el corte del puente internacional realizarán una “reunión pacífica” en contrapartida por la marcha que se prepara por parte de la Asamblea Ambiental de Gualeguaychú.

La reunión de los fraybentinos está prevista para las 14:30 horas en la cabecera del puente binacional. Para esta convocatoria se invita a concurrir con pabellones patrios, según dijo a El Observador Daniel Fernández, uno de los organizadores de la concentración.

Según Fernández, el corte perjudicó a la ciudad y sobre todo a las 200 familias que trabajaban vinculadas al paso fronterizo.