Buenos Aires. La Armada Argentina (ARA) investiga dos rastros en aguas del Atlántico sur que podrían estar vinculados al submarino ARA San Juan, desaparecido el 15 de noviembre con 44 tripulantes a bordo, informó este sábado el portavoz de la fuerza, el capitán Enrique Balbi.

El funcionario militar realizó una presentación ante la prensa y confirmó que dos contactos que estaban siendo investigados por un buque ruso ya fueron desechados, pero que ahora se investigan otros "dos rastros", uno de ellos ubicado al norte de la zona inicial de búsqueda, lo que obligó a ampliar la región de rastreo.

"Uno de los nuevos puntos detectados está al noreste del sector de búsqueda y fue hallado por el buque oceanográfico argentino Austral. Eso se va a visualizar en las próximas horas y avisaremos qué resultados obtenemos", detalló el funcionario militar.

El portavoz agregó que existe "otro objeto pendiente de visualización", del que se va a encargar el buque de bandera estadounidense Atlantis.

"La meteorología hoy es buena y ayer posibilitó los contactos visuales. Aunque mañana desmejora, no va a impedir seguir con las tareas", indicó Balbi.

La ARA dio por finalizada la búsqueda de los tripulantes del sumergible el jueves 23 de noviembre, aunque ratificó que seguirán adelante las tareas para dar con la embarcación.

En el área de búsqueda operan tres navíos argentinos (ARA Austral, ARA Islas Malvinas y ARA Puerto Deseado), uno de Estados Unidos (R/V Atlántis), uno británico (HMS Protector) y uno de Chile (Cabo de Hornos), que realizan barridos para tratar de detectar al sumergible.

El ARA San Juan perdió contacto con las autoridades navales el 15 de noviembre a las 7:30 hora local (10:30 GMT) cuando navegaba por el Atlántico Sur.

Poco después se detectó en la zona una explosión, según confirmaron el jueves 23 autoridades de la ARA.

Balbi precisó que en la zona por la que navegaba el sumergible se produjo un "evento anómalo, singular, corto, violento y no nuclear", ocurrido a las 10:31 hora local (13:31 GMT) del miércoles 15 de noviembre.

La última posición conocida del navío era en la zona del Golfo San Jorge, 240 millas náuticas (432 kilómetros), al sudeste de la península de Valdés, en el Atlántico Sur.

Desde entonces, se había desplegado un amplio operativo de búsqueda para tratar de rescatar a los 44 tripulantes, con buques, aeronaves, recursos técnicos y humanos de Alemania, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, España, Estados Unidos, Francia, Noruega, Perú, Reino Unido, Rusia y Uruguay, además de Argentina.

El presidente de Argentina, Mauricio Macri, exigió una "investigación seria" de lo que ocurrió con el submarino, una embarcación TR-1700 fabricada en Alemania que se incorporó a la ARA en 1985.

El navío era de propulsión diésel eléctrica convencional con sistema esnórquel, concebido para ataques contra fuerzas de superficie, submarinos, tráfico mercante y operaciones de minado.