Una estudiante de 16 años murió y otras cuatro resultaron heridas de diversa consideración, tras estallar una bomba frente al Instituto de Formación Profesional Francesca Morvillo Falcone, de la localidad italiana de Brindisi, informó Protección Civil.

La fallecida es Melissa Bassi, de 16 años, quien llegó en estado crítico al hospital, donde murió poco después. Los medios italianos citaban a la policía al afirmar que otra joven, Verónica Capodieci, también había fallecido, información que después fue desmentida por el hospital Perrino de Brindisi, en donde fue operada.

La joven se encuentra en estado muy grave, sufre quemaduras en todo el cuerpo y heridas en el abdomen y la cabeza, consignó la agencia española de noticias Europa Press.

Tres jóvenes resultaron gravemente heridas con quemaduras en gran parte del cuerpo, y otra corre el riesgo de sufrir la amputación de sus piernas, informaron fuentes sanitarias. Además, cinco personas más fueron atendidas con molestias auditivas y por situaciones de shock.

La explosión se produjo temprano en la mañana, cuando los estudiantes, de un curso de moda, aguardaban a la entrada del centro para entrar en clase.

Los artefactos explosivos, de fabricación casera, estaban unidos a dos garrafas de gas escondidas en unas mochilas y metidas en un contenedor frente al instituto, que lleva el nombre de la esposa del famoso juez antimafia, Giovanni Falcone, asesinado hace casi 20 años.

Fuentes de la investigación aseguraron que el contenedor fue movido de su lugar habitual y acercado al instituto educativo. Según los vecinos, la explosión fue muy potente y rompió todos los cristales del colegio, así como los de los edificios colindantes, en un radio de 200 metros.

El presidente de la región de Apulia, Nichi Vendola, llegó al lugar de los hechos, en una zona céntrica de Brindisi próxima al tribunal de justicia. Cientos de estudiantes lloraban en estado de shock tras el atentado que conmocionó a toda Italia.

Los carabineros y la policía establecieron un perímetro de seguridad en torno al instituto y la brigada de explosivos inspeccionó el terreno.

"Estamos trabajando intensamente es un asunto muy complejo. Las hipótesis están siendo estudiadas por los investigadores, pero ninguno puede darnos certezas", explicó la ministra del Interior italiana, Annamaria Cancellieri.

Al ser consultada por la pista mafiosa y por si se puede decir que es "la más probable", la ministra no quiso comprometerse.

"Sería superficial por mi parte. No tenemos elementos para decirlo con certeza porque es un tipo de atentado que no es habitual. No es el típico mensaje de la mafia", señaló. Las autoridades evacuaron todas las escuelas de la ciudad como medida preventiva.

El jueves, el primer ministro, Mario Monti, visitó la sede de una de las dos agencias recaudadoras de impuestos del país, como muestra de solidaridad tras una serie de ataques perpetrados contra las entidades, al tiempo que se reforzaron las medidas de seguridad en todo el país.

La visita coincidió con las estrictas medidas de seguridad que aplicó el gobierno para proteger a cerca de 500 negocios, instituciones y personas identificados como potenciales "blancos de ataques terroristas", informó la agencia de noticias DPA.

La seguridad pública figura actualmente entre una de las principales preocupaciones del Gobierno de Italia, sobre todo después de las amenazas de la Federación Anarquista Informal (FAI) contra el segundo grupo industrial de Italia, Finmeccanica, al que pertenece Ansaldo Nucleare.

El comité de seguridad que preside Cancellieri, se reunió en Roma para analizar la actual situación, frente a la posibilidad de nuevos ataques y las amenazas de acciones del grupo anarquista que se atribuyó el atentado contra un funcionario de una agencia recaudadora de impuestos.

Los ataques contra las agencias tributarias se registraron en medio de una creciente tensión por los recortes aprobados por el gobierno tecnócrata de Monti, que incluyeron aumentos de impuestos.

El atentado al colegio no fue reivindicado por el momento, si bien los medios de comunicación italianos destacaron la cercanía del vigésimo aniversario del atentado que, el 23 de mayo de 1992, acabó con la vida del juez Falcone y su esposa.

Ese día, la mafia siciliana enterró 500 kilos de dinamita bajo la autopista entre el aeropuerto de Palermo y el centro de la ciudad, y los hizo estallar al paso del vehículo del magistrado.