Bogotá. A siete aumentó la cifra de militares colombianos muertos producto del choque de dos helicópteros cuando ejecutaban maniobras de decolaje en una base del Ejército ubicada en el suroeste de Colombia, donde se concentra una ofensiva contra uno de los máximos líderes de la guerrilla de las FARC.

En el incidente registrado la tarde del martes murió el general Fernando Joya Duarte, quien minutos antes había asumido como comandante de la Fuerza de Tarea Conjunta del Sur del Tolima.

Además, otras cuatro personas resultaron heridas durante el accidente aéreo.

El incidente ocurrió cuando las aeronaves, un Bell 222 de Aviación y uno de la Fuerza Aérea Colombiana, se desplazaban a la unidad de la Fuerza de Tarea del Sur del Tolima, que se puso en funcionamiento este martes y que tiene como misión principal derrotar la amenaza que representa el Comando Conjunto Central de las FARC, liderado por Guillermo León Saenz, alias 'Alfonso Cano'.

"Uno de los helicópteros estaba tanqueando, y alzó vuelo sin percatarse de la llegada del segundo, luego se escuchó una explosión, y cuando salimos las aeronaves estaban sobre el pasto, y envueltas en llamas (...) Mi coronel Nelson Camacho (comandante de la brigada Móvil 8), se introdujo en el fuego, y desesperado trataba de sacar a los heridos, y por eso se quemó las manos", dijo uno de los uniformados que presenció el hecho.

El general Joya Duarte había sido designado por el presidente Álvaro Uribe para comandar la Fuerza de Tarea Conjunta del Sur del Tolima.

Además, previamente se desempeñó como comandante de la Brigada Móvil 13 en el departamento del Putumayo, jefe de Estado Mayor de la Sexta División con sede en la ciudad de Florencia, Caquetá y Jefe de Estado Mayor del Comando Conjunto Pacifico, entre otros.

Al lugar del accidente se ha dirigido una comisión técnica para investigar las causas del mismo.

El general Freddy Padilla de León, comandante general de las Fuerzas Militares de Colombia, expresó su profundo dolor por el accidente. "Las Fuerzas Militares de Colombia mantendremos nuestra inquebrantable voluntad de lucha en procura de brindar a los colombianos la seguridad y la prosperidad que tanto anhelan", afirmó.

A su turno, el presidente Álvaro Uribe pidió un minuto de silencio por los uniformados fallecidos y le envío un saludo afectuoso a sus familias.