Alejandría, Egipto. Hace 20 años, Taher Ibrahim corría junto a sus amigos por las playas de Alejandría, pero ahora el aumento del nivel del mar ha cubierto su lugar de juegos predilecto de la niñez.

Alejandría, con 4 millones de habitantes, es la segunda mayor ciudad de Egipto, un centro industrial y puerto que maneja cuatro quintos del comercio nacional.

También es una de las ciudades más amenazadas de Oriente Medio por el aumento del nivel del mar debido al calentamiento global.

"Hay playas a las que solía ir en el pasado, ahora esas playas han desaparecido. ¿No es eso prueba suficiente?", se preguntó Ibrahim, de más de 40 años y gerente de una cadena de supermercado.

Las inundaciones podrían desplazar a comunidades enteras en Alejandría y en el Delta del Nilo, el fértil interior agrícola de 79 millones de personas de Egipto.

El Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC, por su sigla en inglés) predice que el Mediterráneo crecerá entre 30 centímetros y un metro este siglo.

Más de la mitad de los habitantes de Egipto viven a menos de 100 kilómetros de la costa. Un estudio del Banco Mundial del 2007 estimó que un aumento del nivel del mar de un metro podría desplazar al 10% de la población.

Funcionarios dicen que el agua salada podría sumergir o empapar de 10% a 12% de la tierra de labranza del mayor importador de trigo del mundo.

"El cambio climático está dándose a un ritmo que no habíamos anticipado. Nuestros registros son claros y en mi línea de trabajo ya es una realidad", dijo Suzan Kholeif del Instituto Nacional de Oceanografía y Pesca.

Pero los datos confiables sobre los patrones climáticos locales son escasos y las respuestas oficiales lentas y con falta de coordinación, según los expertos.

Funcionarios egipcios no niegan que pueda haber riesgos pero dudan de la escala de la vulnerabilidad de Egipto, diciendo que se necesitan más estudios.

"Existen suposiciones a nivel internacional de que los niveles marítimos están en ascenso pero no está ocurriendo del modo en que lo plantean. Estamos estudiando todos estos escenarios para estar preparados", dijo el gobernador de Alejandría Adel Labib.

Puntos álgidos. Más de 58 metros de costa han desaparecido cada año desde 1989 en Rasheed, también conocida como Rosetta, dijo Omran Frihy del Instituto de Investigación de la Costa.

"Hay punto álgidos, pero eso no significa que todo el Delta está en riesgo. Antes de empezar a hablar sobre fatalidades, necesitamos saber dónde están esos puntos álgidos y tomar medidas para protegerlos", dijo Frihy.

La mayor salinidad que se filtra en las aguas subterráneas degradará la tierra de labranza y disminuirá la producción, dicen los expertos, en un país donde los precios de los alimentos han provocado malestar en el pasado.

Sin embargo, Egipto no tiene una estrategia clara y unificada frente al cambio climático.

"Hay muchos planes pero no están integrados ni completos," dijo Mohamed Borhan, gerente de un proyecto apoyado por la ONU sobre cómo puede adaptarse el Delta del Nilo al cambio climático.

Algunos expertos sostienen que la incertidumbre sobre la escala del riesgo que enfrenta Egipto dificulta la implementación de estrategias.

"Todavía estamos evaluando nuestra vulnerabilidad. Hay opciones de adaptación pero necesitamos saber a qué nos enfrentamos primero", dijo Mohamed Abd Rabo, profesor de estudios ambientales en el Instituto de Estudios de Grado de Alejandría.

Inundaciones de invierno. Las tormentas de invierno siempre han inundado las calles de Alejandría con agua de mar, pero ahora las olas rompen contra su palacio de justicia del lado interior de la cornisa, alarmando a algunos científicos que dicen que el agua se está infiltrando más profundamente que antes.

La municipalidad ha comenzado a levantar muros costeros para proteger la cornisa de la inundación, pero el agua salada que se mete en las reservas subterráneas podría ser una preocupación aún mayor para la ciudad fundada por Alejandro Magno en el 331 d.C.

"Tarde o temprano, ocurrirá un desastre pero cuándo, dónde y cómo, no estamos seguros. Pero no tenemos que esperar a que una catástrofe golpee nuestra puerta para entrar en acción", afirmó Kholeif.

Funcionarios de medioambiente han reforzado sus inspecciones de zonas industriales y presionado para reducir las emisiones de gases invernadero en Alejandría, dijo Mona Gamal El Din, directora de la sede de la Agencia de Asuntos Ambientales de la ciudad.

Pero incluso si las industrias obedecen las normas en Egipto, cuyas emisiones no superan el 0,6% del total global, esto haría poco por reducir los riesgos para la biodiversidad, agregó.

Esta bióloga, quien ha visto especies marinas desaparecer por el incremento en la acidez, dijo que Egipto era la nación árabe cuya biodiversidad estaba más en riesgo con 108 especies amenazadas.

"Me preocupa que el gobierno no vaya a hacer nada hasta que una crisis nos golpee. Para entonces, puede que nos hayan llevado las olas," comentó el taxista Ahmed Fattah.