Santiago. La visita que realizará el papa Francisco a Chile, entre el 15 y 18 de enero, ha desatado una ola de críticas y comentarios por el costo que tendrá su arribo -supera los US$16 millones-, y también rechazo en la sociedad ante la falta de credibilidad hacia la Iglesia Católica, hecho que ha generado preocupación en la comunidad eclesiástica local.

Un estudio realizado por la empresa Latinobarómetro indicó que sólo un 36% de los chilenos muestra confianza en la Iglesia Católica, registrándose una baja de 43 puntos en comparación con 2010.

Esta cifra es la más baja de toda Latinoamérica, en desmedro de los números que tienen Paraguay, con un 77%, y el 55% de Argentina.

El exrector de la Universidad Alberto Hurtado, el sacerdote Fernando Montes, señaló que los casos de abusos realizados por reconocidos obispos, como Fernando Karadima, son la causa principal del desapego de la población con la Iglesia Católica.

Asimismo, el vocero del movimiento de laicos en Osorno, Mario Vargas, señaló que la Iglesia Católica perdió el compromiso moral que alguna vez tuvo con la sociedad chilena, principalmente porque ahora, según él, actúan con una jerarquía encubridora.

En la otra vereda, y en el marco de la visita papal, la presidenta Michelle Bachelet indicó que Chile ha cambiado para “bien” en estos últimos 30 años, agregando que el país es más democrático, libre y respetuosos de la Constitución y las leyes.

La mandataria publicó una columna en un matutino local, donde destacó que el Chile que recibirá a Francisco es uno muy distinto del que visitó Juan Pablo II en 1987 bajo la dictadura de Pinochet.

Además, dijo que el rumbo que ha tomado el país en los últimos años concuerda con el discurso del Papa, que no es uno meramente religioso, sino también muy humano.

“Compartimos esa preocupación por poner al centro a quienes hasta ahora han estado más alejados del disfrute pleno de los frutos del desarrollo”, puntualizó.