Miami. El ex presidente de Estados Unidos, Bill Clinton, regresó a Haití esta semana en un intento por revivir la reconstrucción del país devastado por un terremoto, mientras se aproxima la temporada de huracanes del Caribe.

El primer ministro haitiano, Jean-Max Bellerive, habló este martes sobre el regreso de Clinton a Puerto Príncipe en una entrevista con Reuters, diciendo que presidiría una reunión de la comisión de reconstrucción de Haití.

Clinton encabeza la comisión junto con Bellerive, quien dijo que la reunión de este jueves sería la primera que involucra a todos sus miembros. Es parte de un muy necesario esfuerzo por mejorar la coordinación de la ayuda internacional, dijo Bellerive.

Además de aprobar proyectos de reconstrucción específicos, Bellerive dijo que espera que la reunión, que involucra a funcionarios de los gobiernos de Brasil, Francia, Estados Unidos y Venezuela, establezca guías claras para el desembolso de la ayuda.

Más de US$5.000 millones en ayuda han sido comprometidos por unos 140 países luego del catastrófico terremoto del 12 de enero en Haití.

"Tenemos un diagrama, tenemos un plan que todos aceptan", sostuvo Bellerive. "Ahora necesitamos los recursos humanos, necesitamos equipamientos, necesitamos experiencia y necesitamos apoyo", declaró.

Críticos, incluidas algunas protestas recientes en las calles de Puerto Príncipe, han acusado al Gobierno de demorarse en la reconstrucción y su respuesta general al desastre.

Pero Bellerive dijo que algunos parecen haber olvidado la gran escala del desastre, que dejó a más de 300.000 personas muertas y derribó gran parte de la capital.

"Es un gran desafío", afirmó. "Estamos enfrentando el mayor desastre del continente", agregó.

Las temporadas de huracanes del Océano Atlántico se extiende desde el 1 de junio al 30 de noviembre y meteorólogos predijeron que este año será uno muy activo. Bellerive dijo que es necesario dar un sentido de urgencia a los esfuerzos de reconstrucción.

Más de 1,5 millones de haitianos aún están viviendo en ciudades de carpas improvisadas y bajo lonas plásticas después de que quedaron sin hogar debido al terremoto. Ellos podrían tener refugió de las lluvias torrenciales, pero no respecto a grandes inundaciones, los que son una enorme preocupación.

El primer ministro dijo que Clinton se ha encargado personalmente de los planes para evacuaciones de emergencia y respuestas a las tormentas.

"Espero que nosotros hagamos lo que tengamos que hacer para evitar víctimas", declaró Bellerive. "Psicológicamente, no podemos tratar con más lágrimas en Haití", concluyó.