Autoridades del gobierno boliviano y representantes de los policías de baja graduación reanudaron este sábado el diálogo, instalado la noche del viernes, para encontrar soluciones a las demandas de ese sector, entre ellas, un ajuste salarial, la jubilación con el 100% de sus salarios y la revisión de la Ley de Régimen Disciplinario.

El diálogo se reinstaló después de un cuarto intermedio que se había establecido en la madrugada para que los policías, que están movilizados en todo el país, consultaran con sus bases las propuestas gubernamentales.

En la reunión participan el ministro de Gobierno, Carlos Romero; el viceministro de Régimen Interior, Jorge Pérez y la ministra de Desarrollo Productivo, Teresa Morales, además de los representantes de la Asociación Nacional de Suboficiales, Sargentos, Clases y Policías (Assclaspol), presididos por Edgar Ramos.

"Estamos ingresando para instalar el diálogo en el que estamos pidiendo la abrogación de la Ley 101 y el trato de la escala salarial maestra, entre otros", explicó Ramos.

El gobierno planteó el viernes una nivelación salarial de 2.000 bolivianos (US$276,3), similar a la de los funcionarios públicos, para los policías de baja graduación.

La propuesta del ejecutivo se enmarca en la aplicación del decreto supremo que determina una escala salarial única para funcionarios públicos, cuya remuneración mínima es de 2.000 bolivianos.

El ministro de Gobierno recordó, también este viernes por la noche que el ejecutivo ha ratificado de "manera objetiva e incontrastable" su voluntad de diálogo, su voluntad de trabajo y su voluntad de atender las propuestas de los policías.

Aseguró que el gobierno planteó propuestas concretas, no abstractas que, a su juicio, generan un escenario adecuado para atender conjuntamente todas las demandas.