La Paz. Bolivia anunció hoy un récord de erradicación de 8.200 hectáreas de cultivos de coca en el 2010 y lamentó que Estados Unidos no reconozca un trabajo que según dice se realiza con mínima cooperación internacional.

El informe oficial, presentado al presidente Evo Morales en un acto realizado en la base antidrogas de Chimoré, en la región cocalera de Chapare, no se precisó si el país tuvo una reducción efectiva de los plantaciones de coca, que a fines del 2009 sumaban según Naciones Unidas 30.900 hectáreas.

"El esfuerzo (de erradicación) tiene mucha importancia para la imagen de Bolivia ante el mundo", dijo el mandatario, también líder de los cocaleros chapareños, destacando el logro paralelo de incautación anual de 28 toneladas de cocaína, la mitad de procedencia peruana.

"Somos responsables con la vida y la comunidad aunque no sea reconocido por el Congreso norteamericano este esfuerzo que hacemos: una reducción real, efectiva (de cocales), sin engañarnos, sin engañar a nadie, eso es lo mas importante, y concertada sobre todo", agregó.

La destrucción de cocales ilegales en Bolivia osciló entre 5.000 y 6.000 hectáreas en el último quinquenio, cifra regularmente superada por las nuevas plantaciones.

Según Naciones Unidas, los cocales bolivianos crecieron 1% en el 2009, sobre el año anterior, en una gestión en la que los cultivos mundiales de la materia prima de la cocaína bajaron de 119.000 a 103.000 hectáreas, de las cuales más del 85% estaba en Colombia y Perú.

La ley boliviana autoriza hasta 15.000 hectáreas de cocales para usos locales tradicionales.

Morales dijo que, a diferencia de las que consideró "cifras infladas" del pasado, cuando la embajada de Estados Unidos reportó la erradicación de casi 10.000 hectáreas anuales de coca en Bolivia, las 8.200 hectáreas del 2010 eran "verdaderas".

El líder indígena destacó que Bolivia utiliza principalmente sus recursos, que reconoció como escasos y con pobre tecnología, desde fines del 2008, cuando expulsó al embajador y a la agencia antidrogas estadounidense DEA por supuesta injerencia en política interna.

"El gobierno (boliviano) hace estos esfuerzos, sin embargo el gobierno de Estados Unidos los rechaza y no nos otorga las preferencias arancelarias, pero los países más productores de cocaína como Colombia y Perú tienen preferencias arancelarias, tienen certificación y no descertificación", denunció.

Morales se refería a una ley que debate el Congreso estadounidense dejando a Bolivia por tercer año consecutivo fuera de un programa de facilidades comerciales para los países andinos en reconocimiento a la lucha antidrogas.

Ese programa "es deseable" pero no imprescindible, pues Bolivia ha logrado compensar la pérdida parcial del mercado estadounidense con la apertura de mercados para productos no tradicionales en países sudamericanos como Argentina, Brasil y Venezuela, destacó Morales.