Washington. Brasil se convirtió este martes en el primer contribuyente del fondo de reconstrucción para Haití, y el presidente del Banco Mundial, Robert Zoellick, instó a otros donantes a cumplir sus compromisos para ayudar al país caribeño a recuperarse de un devastador terremoto en enero.

Brasil, que dirige la misión de paz de Naciones Unidas en Haití, dijo que pagó US$55 millones al fondo supervisado por el banco mundial. En marzo, donantes internacionales prometieron US$10.000 millones durante una década para ayudar a la reconstrucción de Haití.

"Se han hecho muchas promesas de apoyo para la reconstrucción de Haití", dijo Zoellick en la ceremonia de firma con Antonio de Aguiar Patriota, secretario general del Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil.

"El hacerlas realidad es urgente para el pueblo haitiano", dijo Zoellick, destacando que la proximidad de la temporada de huracanes podría convertirse en otro desafío para los haitianos que aún viven en refugios improvisados.

El terremoto del 12 de enero mató unas 300.000 personas y provocó daños estimados en hasta 120% del producto interno bruto de Haití.

Este lunes se presentaron protestas en la capital Puerto Príncipe contra el presidente René Préval, mientras surge la ira y la frustración respecto a quien debe decidir cómo se gasta el dinero de la ayuda.

Zoellick hizo hincapié en que la ayuda debe ser canalizada a través del Gobierno haitiano, con la supervisión adecuada para asegurarse de que no se pierdan fondos en la corrupción.

Dijo que los fondos del Banco Mundial ya están fluyendo para los proyectos de reconstrucción de emergencia y que las obras no se han detenido a la espera de las contribuciones de los donantes al fondo. El banco ha prometido entregar US$500 millones a Haití.

Zoellick dijo que muchos donantes necesitan de la aprobación de sus parlamentos antes de que puedan entregar el dinero, pero destacó que el tener el dinero disponible ayudaría a apoyar la próxima etapa de reconstrucción de Haití.

Dijo que está seguro de que las contribuciones de los donantes al fondo serán "de cientos de miles de millones de dólares".

"El desafío ahora es traducir el apoyo internacional en proyectos de reconstrucción efectivos y oportunos que estén dentro de las prioridades establecidas por los propios haitianos", dijo Patriota.

Raymond Joseph, embajador de Haití en Estados Unidos, comparó la medida de Brasil con "anotar el primer gol" en un partido de fútbol e instó a otros donantes a cumplir con sus compromisos de ayuda.