Río Largo. Socorristas en el noreste de Brasil se apresuraban este miércoles para llevar alimento y agua a residentes aislados y buscaban a personas desaparecidas, luego de que enormes inundaciones dejaron al menos 44 personas muertas y destruyeron poblados.

Días de fuertes lluvias en los estados de Alagoas y Pernambuco provocaron que los ríos desbordaran sus cuencas, rompieran diques, inundaran pueblos y dejaran a más de 40.000 personas sin hogar, dijeron funcionarios estatales de emergencias.

Soldados federales y socorristas estatales utilizaron este miércoles helicópteros y botes para llegar a pueblos aislados por las enormes inundaciones y entregar miles de alimentos y otros suministros enviados por el gobierno federal. La entrega de ayuda fue retrasada por la destrucción de muchas vías de ferrocarril y carreteras.

Funcionarios del estado de Alagoas dijeron que se ha reportado la desaparición de 600 personas, pero agregaron que la cifra se basa en estimaciones no verificadas de comunidades locales y podría ser menor.

Rio Largo, uno de los pueblos más afectados en Alagoas, fue virtualmente borrado del mapa después de que una represa se rompió y el agua destruyó todo a su paso.

Una vía férrea retorcida, ruinas y lodo es todo lo que quedó del pueblo, donde residentes desesperados seguían buscando sobrevivientes en la mañana del miércoles.

"Vino con mucha fuerza, llevándose las casas del pueblo. El pueblo de Rio Largo está casi acabado", dijo Nelson Rodrigues de Franca, un residente del poblado en Alagoas.

Antonio da Silva dijo que tuvo suerte de escapar después de que su casa junto al río fue completamente destruida.

"Estoy aquí, gracias a Dios. Todo lo demás lo podemos resolver después. Estoy feliz de haber salido vivo", dijo.

El presidente Luiz Inácio Lula da Silva sostuvo una reunión de emergencia el martes y su Gobierno destinó 100 millones de reales (US$56 millones) para los esfuerzos de ayuda y envió 20.000 canastas de alimentos y bienes básicos a los dos estados, así como colchones y frazadas para los miles de desamparados.

Algunas zonas del noreste reportaron más de 40 centímetros de agua caída durante los últimos cuatro días y se prevé que las precipitaciones continúen en los próximos días, aumentando los temores de más daños.