La Habana. El cáncer se ha convertido en la primera causa de muerte en Cuba, a pesar de que la isla cuenta con un plan nacional integral contra esa enfermedad.

La jefa de la Sección Integral para Control del Cáncer en el Ministerio de Salud Pública (Minsap), Teresa Romero, informó que al cierre de 2012 el cáncer desplazó a las enfermedades cardiovasculares, que pasaron al segundo lugar.

Romero precisó que los tumores de pulmón, mamas, próstata, colón y cuello uterino son los más frecuentes.

Cuba, con poco más de 11 millones de habitantes, en 2011 había registrado 21.740 muertes por cáncer y 22.178 por enfermedades cardiovasculares, de acuerdo con los últimos datos publicados por la Oficina Nacional de Estadística e Información.

Según la experta, el aumento de los casos de cáncer se debe al incremento de factores de riesgo como el tabaquismo, el alcoholismo, los malos hábitos de alimentación, la desmedida exposición al sol y las enfermedades de transmisión sexual.

Otro factor de riesgo "no modificable" es el envejecimiento poblacional pues, apuntó la especialista, al tener la isla una expectativa de vida de 78 años, aumenta el riesgo de aparición de tumores malignos, más frecuentes después de los 60 años.

La funcionaria del Minsap aseveró que, no obstante, Cuba puede reducir las cifras de incidencia y mortalidad, y aumentar las de supervivencia de los enfermos de cáncer.

En su opinión, el cáncer se evita a partir de controlar los factores de riesgo y las conductas protectoras, seguido de una pesquisa en la población sana para un diagnóstico temprano, y un tratamiento oportuno para poder curar al que sea curable, y un control prolongado de la enfermedad para lograr la supervivencia.

De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS), el cáncer inicia mediante la "transformación de una célula normal en una tumoral (...) un proceso que abarca varias fases y suele consistir en la progresión de una lesión precancerosa a un tumor maligno".

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Esta enfermedad cobra la vida de más de 7,6 millones de personas cada año en el mundo, según datos de la OMS.

Los tipos más comunes de cáncer entre los hombres son el de próstata y de pulmón, mientras que entre las mujeres son el cáncer de mama y el de cérvix.

Cuba cuenta con un plan nacional integral contra el cáncer, mediante el cual garantiza acceso universal a todos los niveles de la atención sanitaria, desde la prevención hasta el diagnóstico, tratamiento y cuidados paliativos.

La estrategia se apoya en un sólido sistema de atención primaria de salud que permite a los médicos ver a sus pacientes con regularidad y detectar los problemas que padecen en una fase temprana.

Los pacientes de quienes se sospeche que padecen cáncer son derivados a centros especializados, donde se les realiza un diagnóstico y se les proporciona terapia adecuada.

Para apoyar estos esfuerzos, el gobierno ha realizado una importante inversión en biotecnología, sector en que el país ostenta significativos progresos, como por ejemplo el registro de una primera vacuna terapéutica para el cáncer de pulmón avanzado, desarrollada por el Centro de Inmunología Molecular (CIM), de La Habana.

A principios de 2013 se ha patentado una segunda vacuna contra este mismo tipo de neoplasia.

El general del CIM, Agustín Lage, considera que la biotecnología es esencial para lograr que el cáncer deje de ser una enfermedad mortal y se convierta en una enfermedad crónica.

"Nuestros medicamentos hacen que la quimioterapia y la radioterapia sean más eficaces y menos tóxicas. Esto nos ayuda a lograr nuestro objetivo fundamental: aumentar la esperanza y la calidad de vida de nuestros pacientes", agregó.

El CIM también desarrolló el Nimotuzumab, un anticuerpo monoclonal humanizado, destinado a tumores avanzados de cabeza y cuello, el cual cuenta con registro en más de 25 países y en la actualidad es objeto de ensayos clínicos en Japón y Europa.

Otro producto del CIM es la vacuna Racotumomab, para al tratamiento del cáncer de pulmón avanzado.

Estudios locales consideran que Cuba, a partir de medios y programas contra el cáncer, tiene el potencial para evitar más de 10.000 casos nuevos por año, objetivo en que las campañas de prevención juegan un gran papel.

Los llamados a dejar de fumar y a limitar el consumo del alcohol se unen hace algunos años a sugerencias médicas de cambios de estilos de vida que puedan aliviar la incidencia de tumores malignos de la próstata y el colon.

Mientras la población toma conciencia de los llamados de alerta y prevención, las autoridades sanitarias están preocupadas porque el cáncer es ya "uno de los problemas más graves" que enfrenta la salud pública cubana.