Santiago. La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) dió a conocer este miércoles el informe sobre los Indicadores ambientales de América Latina y el Caribe, 2009.

El documento, precisa que la región depende en gran medida de la utilización de sus recursos naturales para administrar y sostener su crecimiento económico y su desarrollo humano. En este sentido, se comparan los indicadores calculados para 1990 y sus valores más recientes.

La investigación hace hincapíe en la designación de áreas protegidas con fines de conservación de la biodiversidad, que representaba 19,5% de la región en 2009 contra 9,5% en 1990.  Otro indicador donde se registra una tendencia de cambio en las dos últimas décadas es la disminución del consumo de sustancias que agotan la capa de ozono: desde 74,5 mil toneladas de PAO (medida del potencial agotador de ozono) en 1989 se pasó a 6,7 mil toneladas PAO  en 2008.

Como contrapunto, existe un retroceso relacionado con la pérdida de superficie y cobertura forestal del territorio de la región en el período 1990-2007, que disminuyó de 48,8% a 44,9%, perdiéndose un total de 78 millones de hectáreas. 

Respecto de la biodiversidad, América Latina y el Caribe exhiben un preocupante índice de especies amenazadas (plantas y animales), mientras que la contaminación de las aguas y del aire respirable en ciudades, también muestra niveles altos, con efectos en la calidad de vida, en la salud humana y en el econsistema