Viajan en busca de sueños y regresan con las manos vacías. Las aspiraciones de unos 15 mil migrantes hondureños se han esfumado después de ser deportados.

En lo que va del año la cifra de compatriotas deportados vía aérea ya asciende a casi ocho mil personas, según datos proporcionados por el Centro de Atención al Migrante en la capital de Honduras.

La cifra es aún más preopcupante cuando se suma a los hondureños que retornan por los pasos fronterizos de Corinto y Aguacaliente.

"Si sumamos los datos de la vía aérea y de la vía terrestre ya se están aproximando a más de los 15 mil compatriotas deportados", dijo la representante del Centro de Atención del Migrante, Aracely Romero.

El 90% de los migrantes que arriban a los aeropuertos de Tegucigalpa y San Pedro Sula son hombres mientras que el 10% son mujeres, informó Romero la mañana de este jueves.

Las edades de los compatriotas retornados oscilan entre los 18 a 32 años. "Es una población bastante joven la que está emigrando al país del norte", comentó Romero.

Los motivos que alegan los jóvenes hondureños para salir de Honduras es la falta de oportunidades a las que tienen acceso.

Es por está razón que el Centro de Atención al Migrante con apoyo de Alianza Joven inició este año la capacitación de jóvenes en las áreas de computación, diseño gráfico, bisutería, mecánica automotriz, soldadura y electricidad.

El Centro pide a los jóvenes que desean emprender el viaje que lo piensen e intenten reinsertarse en el economía del país pues los peligros han aumentado con el paso de los años.

"Ellos tienen que poner en una balanza qué es lo que pesa más si la vida de ellos o los dólares que pueden o no ganarse en EE.UU.", dijo Romero en referencia a los peligros que enfrentan los migrantes indocumentados en el camino hacia Estados Unidos.

Los cuerpos de 72 migrantes, entre ellos al menos 30 hondureños, fueron encontrados en agosto del 2010 en una granja de Tamaulipas.