Panamá. La certificación impulsada desde 2009 en América Latina para acreditar a las compañías que garantizan la igualdad laboral de la mujer está ganando espacio y es vista como una oportunidad en un mundo en el que sexo sigue siendo un factor de discriminación.

     Así lo reconocieron especialistas del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) que impulsan la iniciativa y participaron esta semana en el I Foro Global en la Ciudad del Saber, un centro para el conocimiento y el desarrollo empresarial ubicado en lo que antes era la base militar estadounidense de Clayton, en la capital panameña.

     En el evento, que culminó el martes tras dos días de duración, participaron más de 300 representantes de gobiernos, empresas y sindicatos de más de 30 países de Africa, Europa del Este, Medio Oriente y América Latina.

     Más de 2.000 empresas han recibido hasta ahora la certificación, dijo Diana Gutiérrez, especialista en empoderamiento económico de las mujeres del Centro Regional del PNUD para América Latina y el Caribe.

 En América Latina, según los datos aportados, las mujeres realizan el 75% del trabajo doméstico no remunerado y el 83% de los casi 20 millones de empleados domésticos en América Latina y el Caribe (7,2 millones en Brasil) son mujeres con insuficiente protección social.

     Explicó que estas compañías están impulsando sistemas de gestión para la igualdad y han trabajado en temas de comunicación, atención y prevención del acoso, así como en una selección sin sesgos.

     Según precisó, 12 países tienen ya este tipo de programa, entre ellos, México, que fue el pionero, Chile, Brasil, Uruguay, Costa Rica, Nicaragua, Honduras y Cuba.

     A su juicio, este marco es una inspiración para otros países en el mundo y el programa ya arrancó por ejemplo en Africa, al tiempo que se sigue con interés en otras partes

     La certificación tiene un gran valor en la reputación de las empresas, dijo. Además, está comprobado que, al haber menos rotación y ausentismo, se reducen los costos laborales y que una mayor diversidad en las juntas y los niveles medios de gerencia puede incrementar los rendimientos entre el cuatro y el siete por ciento.

     "Muchas empresas están adoptando acciones para el cuidado de los niños en el lugar de trabajo, lo cual permite que las mujeres tengan mayor facilidad para trabajar", afirmó.

     Durante el foro, los expertos subrayaron la necesidad de dar pasos en un contexto mundial en el que las mujeres ganan, en promedio, un 24 por ciento menos que los hombres por el mismo trabajo y ocupan sólo un 22 por ciento de los puestos de gerencia en las empresas.

     En América Latina, según los datos aportados, las mujeres realizan el 75% del trabajo doméstico no remunerado y el 83% de los casi 20 millones de empleados domésticos en América Latina y el Caribe (7,2 millones en Brasil) son mujeres con insuficiente protección social.

     Otros datos facilitados por el PNUD sobre América Latina señalan que una de cada tres mujeres no logra generar ingresos propios, que cinco de cada diez están fuera del mercado laboral, y que de cada 72 grandes empresas, sólo tres cuentan con una mujer como directora general o presidenta.

     Sólo el 50% de las mujeres participa en el mercado laboral, ya que la mitad de las que están en edad de trabajar se quedan fuera por varias razones, como el cuidado de los hijos, de personas mayores o discapactados, y un trabajo que no es remunerado.