El diputado Enrique Mineur planteará la declaración de situación de desastre en el Chaco paraguayo, donde suman 3.000 las familias afectadas por las inundaciones.

El legislador liberal adelantó que presentará sobre tablas el proyecto de declaración en la sesión ordinaria de la Cámara Baja, prevista para este jueves.

“Las lluvias generaron un perjuicio económico, social, de educación y salud”, manifestó a la 780 AM el diputado, quien además comentó que se pudo constatar in situ que la calidad de vida de los lugareños se encuentra gravemente deteriorada.

Varios pobladores ni siquiera pueden acceder a alimentos y agua potable, por lo que la Secretaría de Emergencia debe distribuir víveres a través de aeronaves.

La declaración de desastre puede ayudar a articular acciones entre la Secretaría de Emergencia Nacional (SEN), el Ministerio de Obras Públicas y otras instituciones, a fin de hacer frente al problema, según explicó el parlamentario.

Aclaró que pedirá que el Ejecutivo no se limite a atender las necesidades urgentes, sino además mejorar las vías de acceso en el Chaco, a fin de evitar situaciones similares.

Actualmente, el Chaco se encuentra aislado debido a que las lluvias cubrieron de agua los caminos, lo que dificulta la llegada de ayuda por tierra.

Familias afectadas. Pese a que hasta la semana pasada la Secretaría de Emergencia hablaba de 1.000 familias damnificadas, hasta la fecha suman 3.000, de acuerdo a cifras ofrecidas por la propia institución.

De esta manera, el número de personas que deben ser asistidas ascendería a 15.000, señaló el diputado Mineur.

El legislador señaló que las inundaciones pueden ser consideradas incluso más alarmantes que la sequía vivida en varios puntos de la Región Oriental, debido a que los efectos son inmediatos.

Comentó que la situación es tal que además de las casas inundadas y destruidas por las aguas, algunos lugareños deben adquirir víveres de la zona a altos precios, como la galleta, que en estas condiciones se ofrece a G. 20.000 por kilo (US$4,5).

Indicó que este fenómeno es entendible, ya que los comerciantes de la zona tienen dificultades para reabastecerse. Los indígenas son los más afectados por este fenómeno.