Santiago. La vacuna de la china Sinovac contra el COVID-19 tiene una efectividad del 67% para prevenir la infección del virus, según mostró este viernes un estudio con datos del mundo real realizado por las autoridades chilenas.

El análisis basado en 10,5 millones de personas pertenecientes al sistema público de salud, entre el 2 de febrero y el 1 de abril, midió el efecto de la vacuna luego de 14 días de aplicada la segunda dosis requerida.

"Son resultados que son bastante seguros en el sentido de que probablemente en relación al tamaño del estudio que estamos realizando nos están dando resultados que son confiables", dijo Rafael Araos, encargado del estudio del Ministerio de Salud.

Además la vacuna CoronaVac mostró una efectividad de 85% para prevenir el ingreso a hospitalización, un 89% para requerir una cama de cuidados intensivos y de un 80% prevenir muertes por la enfermedad.

"Son resultados que son bastante seguros en el sentido de que probablemente en relación al tamaño del estudio que estamos realizando nos están dando resultados que son confiables", dijo Rafael Araos, encargado del estudio del Ministerio de Salud.

El estudio convierte a Chile en uno de los pocos países en usar su avanzado y masivo programa de vacunación -iniciado en febrero- para aportar información sobre vacunas fuera los ensayos clínicos.

La efectividad es la protección que entrega una vacuna en condiciones de la vida real, en contraste con la eficacia que es lo que se evalúa en los estudios clínicos.

"Dos semanas después de la primera dosis vemos un efecto que es significativamente menor que el de la segunda dosis pero también va en la dirección positiva", dijo Araos.

Chile ha aplicado casi 13 millones de vacunas, con 7,6 millones de personas que han recibido una primera dosis, mientras que más de 5 millones, un 33-34% de la población susceptible, ya completaron las dos aplicaciones.

Un 90,1% de los inoculados ha recibido CoronaVac, mientras que el resto obtuvo la vacuna de Pfizer.

El fin de semana, las autoridades chilenas ya habían salido a defender el uso de la vacuna de Sinovac en medio de dudas sobre su eficacia.

Chile también firmó acuerdos de suministro con las farmacéuticas Johnson & Johnson y AstraZeneca, pero aún no se han materializado las entregas debido a los cuellos de botella en el suministro.