París. Cinco organizaciones de Chile, Madagascar, Mozambique, Eslovaquia y Sri Lanka fueron declarados los ganadores de este año de los Premios Internacionales de Alfabetización de la Unesco por sus esfuerzos para alentar a los jóvenes a aprender y por mejorar la educación para todos, anunció la organización con sede en París.

"Las mujeres y hombres de todo el mundo necesitan alfabetizarse para hacerse cargo de sus vidas", dijo la directora general de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), Irina Bokova.

"De igual forma, la alfabetización es indispensable para elevar la conciencia y lograr la participación comunitaria necesaria para mejorar la forma en que cuidamos nuestro planeta y administramos sus recursos", dijo Bokova.

"Esta transformación sólo podrá tener lugar si los jóvenes y adultos más vulnerables de la sociedad adquieren habilidades de alfabetización básicas que los equipen con el conocimiento y confianza para mejorar sus propias vidas y construir comunidades más resilientes".

Los dos nominados para los Premio de Alfabetización Rey Sejong son la Associacao Progresso y el Instituto Nacional de Educación de Sri Lanka. La primera es una organización no gubernamental monzambiqueña reconocida por su efectivo programa "Alfabetización en Idiomas Locales, Trampolín para la Equidad de Género" en idiomas mozambiqueños, dijo la Unesco.

El instituto cingalés fue honrado por su "Programa de Escuela Abierta", que satisface las necesidades de enseñanza de grupos vulnerables y ofrece una ruta alternativa para que los jóvenes y adultos que abandonaron la escuela reanuden la capacitación académica, técnica o vocacional, agregó.

De Chile, fue ganadora la escuela Juan Luis Vives de Valparaíso, de Madagascar la Plataforma de Asociaciones encargadas de ASAMA y Post-ASAMA y de Eslovaquia la asociación Svatobor ganó el Premio Confucio de la Unesco por Alfabetización 2015.

Cada ganador recibirá US$20.000, un diploma y una medalla durante una ceremonia que se realizará el 8 de septiembre en la sede de la Unesco en la capital francesa de París.