Hasta que el humo blanco por fin se elevó por los cielos de Roma. De este modo los 115 cardenales electores lograron concenso en la quinta votación del día, con lo que se escuchará de la voz del protodiácono Jean-Louis Taurán el esperado "Habemus Papam".

En el sigiloso mundo vaticano, no hay manera de saber quiénes son los postulantes y la historia ha dado numerosas sorpresas. Sin embargo, diversos nombres han surgido en varias ocasiones como fuertes candidatos al cargo.

A las 19.08 hora de Roma, ha salido la fumata blanca por la chimenea de San Pedro. Los cardenales han conseguido elegir al sucesor de Benedicto XVI en el segundo día de cónclave, en lo que fue, la quinta votación.

Lo anterior fue acogido con una explosión de júbilo por la multitud que esperaba bajo la lluvia en la Plaza de San Pedro.

Como dice la tradición, luego que los 115 cardenales electores se pusieron de acuerdo en un nombre, se le preguntó a esta persona si deseaba ser Papa y tras eso se informó al mundo a través de la fumata blanca.

Los analistas estiman que la rapidez de la elección podría deberse a que los cardenales quisieron dar una señal de unidad en la Iglesia Católica, luego que el propio Benedicto XVI hablara de "divisiones en el clero".

La rapidez en la elección mantiene la tónica de los últimos decenios, en los que no se han superado las once votaciones.

Pío XII fue elegido con tres votaciones y en apenas 24 horas; Juan Pablo I, con cuatro; Benedicto XVI con cuatro, Pablo VI, con cinco; Juan Pablo II, con ocho, y Juan XXIII, con once.

* Con información de EFE.