Bogotá. La misión humanitaria que recibió a dos militares secuestrados por las FARC viajará este jueves de nuevo a la selva de Colombia para recuperar los restos de un oficial de la policía que murió en cautiverio, un acto con el que la familia buscar cerrar su prolongado duelo.

Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) se comprometieron a liberar al sargento Pablo Emilio Moncayo y al soldado Josué Daniel Calvo, así como a entregar los restos del mayor Julián Ernesto Guevara, pero a última hora alegaron razones de seguridad para no devolver el cadáver del oficial.

Sin embargo, durante la liberación de Moncayo, la guerrilla entregó a la senadora del Partido Liberal, Piedad Córdoba, las coordenadas del sitio en donde al parecer está enterrado el oficial, para que la misión humanitaria se interne en la selva y recupere los restos.

"A las 18 horas suspendemos operaciones y el jueves santo se hará la búsqueda de los restos de la persona que las FARC dicen corresponde al mayor Guevara", dijo este miércoles el comandante de las Fuerzas Militares, general Freddy Padilla de León.

El oficial explicó que los restos que se recuperen serán entregados a la familia pero deberán ser sometidos a pruebas de ADN para verificar que son los del mayor Guevara, secuestrado el 1 de noviembre de 1998 durante el asalto a la ciudad de Mitú, capital del selvático departamento del Vaupés.

Operación similar a las anteriores. Córdoba dijo que la operación será similar a las dos previas y que uno de los helicópteros facilitados por Brasil saldrá con la misión a algún lugar de la selva para recuperar los restos.

"Va a ser igual, exactamente igual y salimos de Villavicencio", dijo la dirigente política a periodistas.

Por su parte el alto comisionado para la paz, Frank Pearl, sostuvo que los resultados de las pruebas de los restos demorarán entre dos y cinco días.

Además de Córdoba, la misión la integran un jerarca de la Iglesia Católica y delegados el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR).

Emperatriz de Guevara, madre del oficial que murió en cautiverio en enero de 2006, confió en recuperar los restos de su hijo y cerrar el duelo que comenzó con el secuestro y que se agravó cuando las FARC informaron que había fallecido después de una prolongada enfermedad.

"A mí hace más de dos meses me tomaron mi prueba de ADN, así que no debería haber mayor retraso", dijo.

Las FARC, consideradas como una organización terrorista por Estados Unidos y la Unión Europea, anunciaron en abril del año pasado la entrega de los dos rehenes y de los restos de Guevara, pero no se concretó por las posiciones encontradas de las partes.

Inicialmente, el presidente Álvaro Uribe exigió que las FARC liberaran en forma simultánea a todos los efectivos de las Fuerzas Armadas que mantienen plagiados en la selva y denunció que era parte de una estrategia de los rebeldes para ganar protagonismo y limpiar su imagen con las entregas graduales.

Pero después accedió a las liberaciones graduales y autorizó a Córdoba, a la Iglesia Católica y al CICR para conformar una misión humanitaria