Nueva York. Los adultos mayores que comen pescados grasos al menos una vez a la semana podrían correr menos riesgo de sufrir una pérdida de visión grave por degeneración macular relacionada con la edad, según un estudio realizado en Estados Unidos.

El estudio, realizado por expertos de la Universidad Johns Hopkins de Baltimore, no demuestra que comer pescado reduzca el riesgo de desarrollar las fases avanzadas de degeneración macular relacionada con la edad, o AMD.

Sin embargo, la investigadora Bonnielin K. Swenor señaló que los hallazgos se suman a las pruebas de estudios anteriores que indican que los que comen pescado tienden a tener tasas más bajas de AMD que la gente que come pescado con poca frecuencia. Su estudio, publicado en la revista Ophtalmology, también apoya la teoría de que los ácidos grasos omega-3 -que se encuentran en abundancia en pescados grasos como el salmón, la caballa o el atún claro - podrían afectar al desarrollo o evolución de la AMD.

"Aunque el presente estudio indica que una dieta rica en ácidos grasos omega-3 puede reducir el riesgo de AMD tardío en algunos pacientes, sigue siendo necesaria más investigación", señaló Swenor a Reuters Health.

En el estudio, Swenor y sus colegas analizaron datos de 2.520 adultos entre los 65 y los 84 años que se sometieron a exámenes ocultares y completaron detallados cuestionarios sobre su dieta.

El 15% sufría AMD en una fase temprana o intermedia, mientras que menos de 3% se encontraban en la fase avanzada de la enfermedad.

Los participantes en el estudio que comían una o más raciones de estos pescados a la semana tenían 60% menos de probabilidades de tener AMD avanzado que los que consumían menos de una ración por semana.

En total, los investigadores hallaron que no hay una relación clara entre la cantidad de pescado que dijeron consumirlos participantes y su riesgo de sufrir AMD, pero que sí había una conexión entre el pescado rico en omega-3 y el AMD avanzado.

El AMD está causado por un crecimiento anormal de los vasos sanguíneos detrás de la retina o por el deterioro de las células sensibles a la luz, dos situaciones que pueden provocar un grave problema de visión. El AMD es la principal causa de ceguera en los adultos mayores.

No hay cura para el AMD, pero algunos tratamientos pueden prevenir o retrasar la pérdida grave de visión.

Un ensayo clínico del Gobierno estadounidense determinó que fuertes dosis de una cierta mezcla de antioxidantes -vitaminas C y E, beta- caroteno y zinc- pueden ralentizar el avanza de la AMD en fase intermedia, y que los pacientes ya suelen recetárselo a sus pacientes.

Todavía no está claro que el pescado o el omega 3 puedan detener el avance del AMD, pero un experimento realizado en Estados Unidos con antioxidantes está investigando ahora si añadir aceite de pescado y los antioxidantes luteína y zeaxanthina al suplemento original aporta beneficios extra.