Bogotá. Colombia, con el apoyo de México, Panamá, Honduras y Guatemala, desarticuló un cartel de narcotraficantes al servicio de las FARC que enviaba grandes cargamentos de cocaína hacia Estados Unidos a través de Centroamérica, informó este miércoles la Policía Nacional.

En la operación policial fueron capturadas 13 personas, incluido el mexicano Armando Vera Porras, quien de acuerdo con las autoridades se encargaba de asegurar las entregas de cargamentos de cocaína enviados desde Colombia a las organizaciones receptoras. La Policía Nacional reveló que la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) producía la cocaína en sus laboratorios ubicados en las selvas del sur del país y la enviaban por vía terrestre hasta puertos del Pacífico y del Atlántico.

Desde puertos como Tumaco y el Golfo de Urabá los narcotraficantes despachaban la cocaína hacia países centroamericanos en lanchas y otras embarcaciones.

"De acuerdo con la investigación, las reuniones de coordinación para el embarque, despacho y recepción de la cocaína a cambio de armas para las FARC, se llevaban a cabo en Panamá", dijo un comunicado oficial.

En Panamá uno de los detenidos supervisaba el tránsito de los alijos y advertía la presencia de controles en los muelles, explicaron autoridades.

La Policía de Colombia dijo que la operación prueba una vez más que las FARC tienen nexos con grupos de narcotraficantes conformados por antiguos paramilitares de ultraderecha, sus acérrimos enemigos en medio del conflicto interno, para sus actividades de narcotráfico.

El grupo rebelde, que dice luchar por imponer un sistema socialista en este país con marcadas diferencias entre pobres y ricos, es considerado como una organización terrorista por Estados Unidos y la Unión Europea.

El Gobierno colombiano acusa a las FARC de obtener millonarios recursos de la siembra de hoja de coca y de la producción de cocaína.

Este país sudamericano es considerado el primer productor mundial de cocaína con más de 400 toneladas anuales, de acuerdo con Naciones Unidas.

Pese al millonario apoyo de Estados Unidos a Colombia y a una ofensiva militar, ha sido imposible erradicar el narcotráfico de las selvas y montañas del país sudamericano en donde aún la guerrilla mantiene una fuerte presencia y resiste los ataques de las Fuerzas Armadas.