Washington. Luego del fallido ataque con bomba contra un avión de pasajeros que se dirigía a Chicago en Navidad, funcionarios de inteligencia de Estados Unidos dijeron a la Casa Blanca que su mayor preocupación es el riesgo que milicianos lancen olas de pequeños ataques contra blancos difíciles de proteger en el país.

La "pesadilla" del terrorismo nuclear fue el tema de la cumbre de seguridad a la que convocó el presidente Barack Obama el mes pasado, pero muchos en la comunidad de inteligencia de Estados Unidos creen que las opciones de que Al Qaeda consiga armas atómicas son pocas y sus preocupaciones inmediatas son otras.

Es más posible, dicen, que Al Qaeda y otros grupos puedan cambiar su atención a ataque violentos menos sofisticados contra "blancos fáciles" que, con el tiempo, tienen el potencial de causar el mismo daño económico que otro evento similar al 11 de septiembre.

Nueva táctica: menor escala. Un funcionario dijo que el fallido ataque con un coche bomba en Times Square, Nueva York, y otras conspiraciones recientes, podrían ser una señal de que los grupos milicianos, golpeados por las ofensivas con aviones no tripulados contra sus líderes, están comenzando a "darse cuenta de esto".

"Ellos tienen la meta estratégica de hacer algo catastrófico a este país", dijo un funcionario bajo condición de anonimato. "Pero nosotros creemos que es más posible que veamos una serie de ataques de menor escala -el metro, centros comerciales- contra blancos vulnerables que no pueden ser fortalecidos", agregó.

Tales ataques son difíciles de detener, porque suelen involucrar a ciudadanos estadounidenses que es poco probable que aparezcan en las listas de observación del Gobierno y son más difíciles de rastrear que los sospechosos extranjeros, debido a las leyes de Estados Unidos, dijeron funcionarios.

"La mayoría de los estadounidenses cree que el terrorismo (...) las pandillas criminales violentas y la insurrección afectan a las personas en otros lugares", dijo Roy Godson, de la Universidad de Georgetown, delineando un estudio sobre cómo "La bomba en Times Square vaticina las amenazas que vienen".

"La realidad es que los conflictos irregulares realizados por grupos armados, y estados que se les alían, serán nuestra amenaza más duradera y frecuente durante las próximas décadas", agregó.