Ciudad de México. Carlos Domínguez Rodríguez es el nombre de la nueva víctima que se ha cobrado la violencia contra periodistas en México. Se trata de un periodista independiente, que fue asesinado este sábado en la ciudad mexicana de Nuevo Laredo, fronteriza con Estados Unidos.

El Gobierno del estado de Tamaulipas, ubicado en el noreste del país,  donde se encuentra Nuevo Laredo, condenó y lamentó "enérgicamente" el asesinato de  Domínguez Rodríguez, "ocurrido en la tarde del sábado" en el centro de la ciudad. "La Fiscalía del estado inició de inmediato las investigaciones para dar seguimiento al caso y establecer las circunstancias del homicidio, así como si hay vinculación con el trabajo periodístico" de Domínguez, aseguraron las autoridades. 

Su última columna. Domínguez Rodríguez publicó apenas este viernes la que sería su última columna, titulada "La violencia estremece el suelo mexicano en temporada preelectoral" para el diario Horizonte de Matamoros.

De acuerdo con los medios locales, Domínguez, que trabajó en El Diario de Nuevo Laredo, fue asesinado mientras manejaba su automóvil en una zona céntrica de la ciudad fronteriza. En el momento del crimen estaba acompañado por su hija.

"Mis condolencias a la familia del periodista Carlos Domínguez Rodríguez. Mi compromiso con ellos y la comunidad periodística de Tamaulipas de que este homicidio no quedará impune", expresó el gobernador de Tamaulipas, Francisco Cabeza de Vaca.

El 6 de enero, otro periodista fue ultimado con un arma de fuego durante un robo en la Ciudad de México.

Domínguez es el segundo periodista asesinado en 2018 en México. El 6 de enero, un periodista fue ultimado con un arma de fuego durante un robo en la Ciudad de México.

El más peligroso después de Siria. A pesar de que en dicha ocasión los motivos del crimen fueron ajenos al ejercicio periodístico de la víctima, Gerardo Martínez se convirtió en el trabajador de un medio de comunicación número 14 asesinado desde marzo de 2017 y el primero en 2018. Domínguez se acaba de convertir en la décimoquinta víctima.

De acuerdo con un balance anual de Reporteros sin Fronteras, México, que registró 13 asesinatos en 2017, es el país más peligroso para el periodismo después de Siria.

"Los periodistas que abordan temas como el crimen organizado o la corrupción de los políticos sufren casi de manera sistemática amenazas, agresiones y pueden ser ejecutados a sangre fría", señaló la organización en su informe.