Lima. En la vigésima Conferencia de las Partes sobre el Cambio Climático (COP20), que se celebra en Lima entre el 1 y el 12 de diciembre, la delegación indígena, conformada por representantes de América, Asia, Oceanía y África, subraya que el conocimiento de las mujeres contribuye a la seguridad alimentaria del mundo.

Por ese motivo, piden crear un fondo que sea destinado a trabajar el conocimiento ancestral de las mujeres para la conservación de alimentos, subraya Segundo Chuquipiondo, representante de la Asociación Interétnica de Desarrollo de la Selva Peruana (Aidesep).

El Programa Mujer Indígena promueve el desarrollo integral de las mujeres indígenas andinas y amazónicas, al potenciar su rol en los procesos de cambio y ampliar sus capacidades para el desarrollo de propuestas.

Para lograrlo, incide en proyectos, programas y políticas públicas con acciones de formación y fortalecimiento de liderazgos y organizaciones, "desde una práctica democrática, intercultural, intergeneracional y de equidad de género."

Chuquipiondo enfatizó que los indígenas participan en la COP no solo para exponer sus quejas, sino para presentar planteamientos concretos, como el apoyo a la mujer indígena y el respaldo al programa de adaptación al cambio climático.

El dirigente destaca que proyecto de la Red Indígena Amazónica, que busca proteger más de 5 millones de hectáreas en Brasil, Colombia, Venezuela, Perú y Ecuador, es "necesario y urgente, pues regula las operaciones de las grandes empresas que motivan la deforestación".

Los indígenas destacan que la COP20 es la primera cumbre de su tipo que ha incluido la presencia oficial de sus representantes, a pesar de que están entre los más afectados por el cambio climático.

Los pueblos indígenas cuentan en Lima con una delegación oficial y también con un pabellón en la exposición Voces para el Clima, una de las principales actividades paralelas a la cumbre climática.

Un reciente informe de las Naciones Unidas alertó que los pueblos indígenas "se consideran entre los más vulnerables al cambio climático dada su gran dependencia de los recursos naturales".

Durante la actual COP20, el representante de la Coordinadora de las Organizaciones Indígenas de la Cuenca Amazónica (Coica), Roberto Espinoza, alertó que unas 150.000 hectáreas de bosques amazónicos son deforestados al año.