México DF. El mayor crimen en México contra un político en los últimos años sembró interrogantes sobre la estrategia del gobierno para combatir al narcotráfico, por primera vez salpicó a los mercados y amenaza con ahuyentar a más inversionistas si no actúa rápidamente.

La táctica del presidente Felipe Calderón de lanzar tropas a una guerra que ha cobrado muchas vidas se ha ido resquebrajando de la mano de una violencia sin cuartel, y cada vez son más las dudas sobre si tendrá o no éxito.

Rodolfo Torre, candidato a gobernador del Partido Revolucionario Institucional (PRI), y favorito para ganar las elecciones del domingo en el estado de Tamaulipas, fronterizo con Estados Unidos, fue asesinado este lunes junto con cuatro miembros de su comitiva en una emboscada de sicarios.

Afectado por la noticia del ataque -que hizo rememorar a muchos el impacto del asesinato del candidato priísta a la presidencia en 1994 Luis Donaldo Colosio-, el peso mexicano cayó este lunes 0,70% y este martes el mercado cambiario continuaba cauteloso.

Los bonos operaron mixtos este lunes, en un mercado que percibió el ataque como un paso adelante del narcotráfico, que en semanas anteriores habría asesinado a candidatos a alcaldes pero no se había atrevido a tanto como matar a un futuro gobernador.

"El asesinato del candidato deja más frágil la estrategia de Calderón como la ha estado planteando", dijo Fernando Dworak, analista del Centro de Estudios Espinosa Yglesias.

"Estamos en un proceso delicado y esperamos que esto no implique una espiral de desgaste de aquí a (las elecciones presidenciales del) 2012, que es el gran riesgo", agregó.

Analistas financieros coincidieron en que el ruido provocado por el crimen de Torre será temporal, pero esperan una acción decidida del gobierno para frenar la violencia, que ha ahuyentado a turistas y frenado inversiones en la segunda economía latinoamericana.

"No corresponde un cambio en la apreciación del riesgo crediticio y financiero de México de una manera duradera, pero sí puede hacer ruido temporalmente, al menos desde una perspectiva de los inversores de más corto plazo", dijo Jimena Zúniga, economista de Barclays Capital en Nueva York.

Los choques de sicarios de los cárteles entre sí y con fuerzas de seguridad han dejado más de 25.000 muertos desde que asumió Calderón, el 1 de diciembre del 2006.

El mandatario ya pasó la mitad de su mandato de seis años y los crímenes van en aumento. Eso puede impactar a futuro en la economía, a medida que los inversores perciban que no hay seguridad, opinaron especialistas.

"El impacto se sentirá más a largo plazo cuando entidades extranjeras decidan invertir en México y la falta de seguridad pueda ser un factor a considerar", dijo Francisco Diez, director de mercados emergentes de RBC Capital Markets.

Por su parte, Bertrand Delgado, economista de Roubini Global Economics en Nueva York, opinó que "acá lo importante es controlar y dar seguridad a los líderes políticos para que esto no vuelva a suceder".

Gobierno preocupado, pide ayuda. Un asesor de asuntos internacionales de Calderón admitió que el gobierno está preocupado por la inversión extranjera.

"Nos preocupan los efectos colaterales que pueda tener este crimen organizado, como es la posible caída de la inversión extranjera", dijo a periodistas este lunes el asesor Rafael Fernández de Castro.

Mientras el PRI evaluaba a quién colocar como candidato en lugar de Torre, no estaba claro cómo las autoridades garantizarán la seguridad el domingo, cuando la población de 12 estados, que abarca casi 29 millones de personas, está convocada para elegir nuevos gobernadores.

Habrá elecciones también en estados fronterizos con Estados Unidos como Chihuahua, donde se ubica Ciudad Juárez -una de las ciudades más violentas del mundo- y en Sinaloa, sede del cártel del mismo nombre que lidera Joaquín "el Chapo" Guzmán, el capo narco más buscado por México y Estados Unidos.

Calderón pidió el martes a los partidos y sectores sociales que presenten propuestas para tratar de frenar a los violentos cárteles del narcotráfico, pero hasta ahora no ha hablado sobre modificar su estrategia antidrogas.

"Ante el desafío del crimen organizado, cerremos filas. Respondamos juntos, demos una respuesta unitaria y eficaz de toda la sociedad, y de todas las fuerzas políticas", dijo Calderón, quien pocos días después de asumir lanzó a militares y policías federales a un combate frontal contra los cárteles de la droga.

El consultor en seguridad Alberto Islas dijo que la estrategia del presidente no ha funcionado porque hay un mayor volumen de producción y tráfico de drogas en México y siguen pasando por las aduanas armas desde Estados Unidos.

"La ofensiva del presidente Calderón ha sido ineficiente porque el día de hoy México produce más marihuana que hace tres años y es el principal proveedor de metanfetaminas en Estados Unidos", agregó.