La imputación a la infanta Cristina en el caso Nóos, cuya declaración se aplazará por un recurso de la fiscalía, ha hecho que la monarquía atraviese su peor momento desde que Juan Carlos asumiera la jefatura del Estado en 1975.

Además, la clase política, la situación económica y la justicia también están contaminadas por una crisis que está empobreciendo a España de forma alarmante.

La valoración ciudadana sobre el rey ha caído en los últimos meses, y es la primera vez que su nota es negativa.

Tampoco se libra la clase política, ya que la ciudadanía critica la mala gestión pública del dinero de los contribuyentes, y esto ha originado que los partidos que siempre han gobernado España, el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) y el Partido Popular (PP), continúen a la baja en la intención de voto.

Así lo dice este domingo la encuesta de Metroscopia para el diario "El País", que refleja que la suma de PP y PSOE no ha parado de bajar y no llega ni a 50% del electorado.

Es decir, que los dos partidos llegaron a su peor resultado, mientras que Izquierda Unida (comunista) y Unión Progreso y Democracia (UPyD) tienen su mejor resultado, y son los principales beneficiarios de la debacle de los dos grandes partidos.

En opinión de una gran mayoría, el sistema electoral español, mayoritario y con listas cerradas y bloqueadas, pone en manos de la maquinaria de los partidos políticos el control de las instituciones.

Con esto viene la corrupción, ya que en caso de mayoría absoluta uno de los dos partidos de turno controla la función pública, por el amplio sistema de libre designación y cese existente en España para miles de los puestos de trabajo.

Todo ello origina el control de instituciones como el Tribunal Constitucional, el de Cuentas, el Defensor del Pueblo, el Banco de España y la Fiscalía General del Estado, tal como ya denunció la ONG Transparencia Internacional (TI), y de ahí la reclamación que se hace desde hace tiempo en la reforma del sistema electoral con listas abiertas.

Asimismo, la propia encuesta refleja que el príncipe Felipe obtiene una valoración muy superior a la de su padre, y son los de mayor edad los que mejor lo valoran, y los más jóvenes lo mantienen en nota positiva.

La situación es preocupante, dicen hoy expertos en materia económica, pero sobre todo en la propia credibilidad, ya que la corrupción es otro factor que no ha cesado en aparecer de forma habitual en las instituciones, y la mermada clase social sufre los vaivenes de una situación difícil.

El secretario general del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, ha propuesto a todas las fuerzas políticas del país, las instituciones y los agentes sociales, alcanzar "un gran compromiso contra la pobreza y la exclusión", para frenar la situación de "emergencia nacional" que vive España como consecuencia de la crisis económica.

Pero, en definitiva, el debate sobre la Corona desborda a la clase política y al mismo Gobierno, mientras dirigentes políticos consideran la necesidad de actualizar la propia institución.

Lo cierto es que en 2013 la crisis económica seguirá afectando los bolsillos de los españoles, cada vez más pobres, mientras que el Ejecutivo de Mariano Rajoy reitera que en 2014 comenzará la recuperación de la economía.