La Habana. Cuba, que hoy impulsa un ambicioso programa de reforestación, apuesta por lograr un manejo sostenible de los bosques, dijo una alta funcionaria de la isla.

"Uno de nuestros principales retos es perfeccionar la cultura de sostenibilidad y manejo de los bosques", dijo a la prensa local Isabel Russó, directora del Servicio Forestal Estatal del ministerio de la Agricultura.

La funcionaria afirmó que se adoptan estrategias para mejorar la calidad y protección de las áreas boscosas, así como el aumento de la eficiencia de las plantaciones, que ahora como media se logran en el 54% de las hectáreas plantadas.

Esas nuevas políticas buscan mayor impacto en la reforestación, la atención a especies nativas y el incremento de la siembra de frutales en las tierras ociosas entregadas en usufructo.

La especialista señaló que uno de los retos más importantes para consolidar los éxitos del programa es la atención a los 170.000 nuevos finqueros que ha recibido tierras en usufructo a partir de un programa gubernamental para incrementar la producción agrícola.

Russó enumeró, entre otras prioridades, dar mayor valor a las arboledas en el entorno urbano, a fin de embellecer el paisaje, y recuperar los 100 metros de faja de árboles en espacios socioeconómicos importantes, como las cuencas hidrográficas.

La reducción de la explotación en la montaña y la siembra intensiva en zonas del llano y la llamada pre montaña obedece a la preservación de los fondos boscosos.

"La estrategia está encaminada a fortalecer las plantaciones intensivas para reducir la explotación en las montañas, dedicando un mayor espacio a las zonas llanas y de la pre montaña, con lo cual se protegen esos sistemas en los cuales existe una gran biodiversidad", afirmó Russó.

De acuerdo con la funcionaria, se avanza en la conservación de la flora y la fauna, teniendo en cuenta que el 70% del patrimonio forestal está dedicado a la conservación y a la protección.

Cuba tiene un patrimonio forestal estimado en alrededor de 3 millones de hectáreas, y de éste, el 87% está administrado por entidades estatales especializadas.

La isla busca proteger las zonas costeras que atraen a cientos de miles de turistas todos los años, mediante la reforestación de algunas áreas específicas del litoral, pero además quiere promocionar otros atractivos naturales para conquistar la atención de los visitantes que demandan otras alternativas naturales.

El Servicio Forestal Estatal tiene identificadas superficies en potreros, zonas urbanas periféricas y antiguos cafetales donde ya no se cultiva, pero se mantienen los árboles.

La directiva explicó que para determinar con objetividad los nuevos patrimonios forestales, se emplean mapas y soportes de información mediante el empleo de fotografías aéreas.

El programa cubano de reforestación fue reconocido en 2010 por la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), que aseguró que Cuba es el país de América Latina y el Caribe con mayor proporción de áreas de bosques para funciones protectoras.

En el último medio siglo, la superficie boscosa cubana pasó del 13,4%, en enero de 1959, a casi el 29,0% en la actualidad, como fruto de una política diseñada por el gobierno para el incremento de la foresta, deprimida por la tala indiscriminada durante la colonia y el desarrollo de la industria azucarera, entre otras causas.