La Habana. La apertura del presidente Obama a Cuba ha acelerado un aumento de emigración cubana hacia Estados Unidos. Las últimas estadísticas muestran cómo muchos en la isla crecen preocupados porque desde hace mucho tiempo los beneficios de inmigración estadounidense para los cubanos están "en peligro".

El mes pasado, la Guardia Costera estadounidense interceptó a 481 cubanos en pateras y balsas, un aumento de 117% en un año. Pero los navegantes representan sólo una fracción de los que tratan de llegar.

En el aeropuerto de Miami y los puntos de entrada en la frontera con México, el número de cubanos que llegaron buscando refugio saltó a 8.624 en los últimos tres meses del 2014, un aumento de 65% respecto del año anterior.

Muchos cubanos han escuchado advertencias durante años de que sus privilegios de inmigración únicos a Estados Unidos, que tratan a quien pone un pie en tierra estadounidense como refugiado político, no durarían para siempre.

Las autoridades de Estados Unidos aseguran en repetidas ocasiones que las leyes migratorias no han cambiado.

Pero la sorpresa por el acercamiento conducido por Barack Obama, después de 18 meses de conversaciones secretas con Cuba, refuerza la idea de que las ventajas migratorias de los cubanos en Estados podrían caer sin previo aviso.

La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza no quiso proporcionar un desglose mensual actualizado de llegadas de cubanos a Estados Unidos. Pero en los cruces fronterizos con México, 6.489 migrantes cubanos llegaron durante los últimos tres meses del 2014, frente a los 4.328 en el mismo período del año anterior.

El número de cubanos procesados en Miami aumentó de 893 a 2.135 en el mismo tiempo.

Muchos cubanos volaron directamente a Miami desde Madrid, Nassau, Bahamas, u otro lugar con pasaportes de España y otros países. Al llegar a Florida sacan sus documentos cubanos y solicitan asilo, o piden permanecer bajo la protección que ofrece la Ley de Ajuste Cubano de 1966, que ofrece la residencia permanente a los cubanos por un año después de su llegada a Estados Unidos.

Cuando los diplomáticos estadounidenses viajaron a la isla la semana pasada para tener conversaciones sobre migración con sus homólogos de La Habana, fueron enfáticos en que los beneficios conferidos a los inmigrantes cubanos no fueron tema de debate.

Sin embargo, los funcionarios cubanos en las conversaciones reiteraron su firme oposición a la Ley de Ajuste Cubano. Por de pronto, los interceptados en el mar son devueltos a Cuba.

La Habana acusa al fomento de migración de causar fuga de cerebros de profesionales del país, tentados a cultivar su talento en Estados Unidos después de haber recibido educación gratuita en el sistema socialista de la isla.

En tanto, en las redes sociales de cubanos en Estados Unidos pueden llerse mensajes como “cualquiera que esté pensando en dar el salto debe hacerlo tan pronto como sea posible”.